por: Juan Pablo Garnham O., desde Londres
Londres se adjudicó los Juegos Olímpicos del 2012 con la promesa y la esperanza de dejar un legado permanente: mejorar la zona más pobre de la ciudad. Más de nueve mil millones de libras se están invirtiendo en el plan. Pero el fantasma de las Olimpiadas pasadas y los temores de los residentes actuales contrastan con sus maquetas y anuncios.
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