Por Paula Namur Diciembre 17, 2017

Unidad. Ese es el mensaje que buscó transmitir el ahora presidente electo, Sebastián Piñera. Porque luego de semanas en que se habló de “Chilezuela”, votos marcados, y con declaraciones y debates en tono agresivo, ahora lo que se busca es preparar el camino para el inicio del gobierno.

“Agradezco de corazón a los más de 3,7 millones de chilenas y chilenos que hoy nos dieron su apoyo. No basta con elegir presidente, les quiero pedir con humildad, pero también con emoción para que podamos hacer el gobierno que ustedes y todos los chilenos necesitan y merecen”, dijo en un discurso en la Alameda, rodeado de su familia, colaboradores y adherentes.

“Todos sabemos que cada vez que nos hemos unido, como chilenos, hemos conquistado nuestros más hermosos triunfos y más grandes victorias”, dijo, agregando que será “el presidente de todos los chilenos”. También entregó algunas palabras sobre las prioridades que tendrá su gobierno. “Vamos a cumplir nuestra misión para que Chile recupere la senda del progreso y del desarrollo”, aseguró.

En una segunda vuelta que se auguraba reñida, el ex mandatario finalmente alcanzó un sorpresivo 54,6%, en comparación con el 45,4% de Alejandro Guillier. Esto, con una participación de más de 7 millones de votantes, en comparación con los 6,7 millones de la primera vuelta del 19 de noviembre. La región de mejor desempeño para Piñera fue La Araucanía (62% versus 38%). Mientras, las regiones donde Guillier superó en porcentaje al presidente electo fueron Aisén y Magallanes. En Puente Alto, el apoyo de Manuel José Ossandón se sintió de manera importante: la votación de Piñera subió de 26% a 47%, aunque de todas maneras, Guillier fue el triunfador en esa comuna.

Tensión creciente

Una vez que comenzó el conteo de votos, pasadas las seis de la tarde, en el comando de Sebastián Piñera, en el hotel Crowne Plaza el ánimo era de celebración. A medida que se iban conociendo los cómputos del Servel, todos hablaban de una sorpresa. “Los números fueron mejores que los que esperaba cualquiera. Se hizo una muy buena campaña en la segunda vuelta”, dijo el ex presidente del banco central Rodrigo Vergara. Pero no fue el único, las caras de alegría reinaban entre la mayoría de los presentes.

Minutos antes de las ocho de la noche, Guillier salió a reconocer su derrota: “Hay que hacer una autocrítica. Hemos sufrido una derrota dura y tenemos que levantarnos y salir a defender las reformas en las que creemos”, dijo el ahora ex candidato de Fuerza de la Mayoría, haciendo un llamado a renovar los liderazgos y defender el legado. “Esta es una derrota electoral, no política. Es un momento para reflexionar. Los invito a levantar el ánimo y trabajar para hacer una patria mejor para todas las chilenas y chilenos”, dijo en el escenario en el hotel Plaza San Francisco, y continuó: “Es una noche triste, pero saldremos fortalecidos. La historia es nuestra y a la larga serán nuestros principios los que prevalecerán en el Chile que está naciendo”, agregó en el escenario acompañado por su familia y su comando.

Pasadas las 20:00 horas, se realizó el tradicional llamado de la mandataria en ejercicio al presidente electo. “Le deseo mucho éxito”, dijo la mandataria. “Le quiero pedir algo”, respondió Piñera. “Espero tener una conversación con usted, para recibir sus sabios consejos”, añadió. A las 9:00 am del lunes se reunirán en la casa de Piñera para comenzar a organizar el traspaso.

El discurso oficial del presidente electo no tardó en esperar. Acompañado de su señora, Cecilia Morel y junto a Alejandro Guillier y su señora, Cristina Farga, subió al escenario: “Chile necesita acuerdos, más que enfrentamientos, diálogo y colaboración, porque así progresan los países”, aseguró.

En su discurso, Piñera reconoció que tanto la primera como la segunda vuelta fueron una sorpresa. “En esta campaña nunca fuimos los candidatos lo importante, sino los chilenos, eso es lo que nos une a todos”, aseguró en el escenario con la bandera chilena de fondo.

 

Relacionados