Por Víctor Hugo Moreno // Fotos: José Miguel Méndez Mayo 26, 2017

  • Carta espera respuesta

    “No virar a la derecha” fue el encabezado de la misivaque hoy suma más de 700 adherentes y que pide asegurar el apoyo al candidato que gane de la centroizquierda.

Soledad Lucero (33) nació en Mendoza. Sus padres , argentinos, decidieron emigrar de su país natal en medio de la crisis económica del año 95 para probar suerte al otro lado de la cordillera. Fue así como cambió el paisaje de valles y montañas, por el del océano Pacífico de Viña del Mar. Y fue así como poco a poco fue interesándose por la política chilena y en particular por la Democracia Cristiana, pese a que su familia era comunista.

Estudiando Derecho en Valparaíso, comenzó a formar parte de los incipientes movimientos estudiantiles. En ese tiempo, al inicio del milenio, la causa era el pase escolar. La política empezó a seducirla para militar en un partido donde pocos jóvenes se atreven a firmar: la DC. Se hizo espacio y a los 27 años de edad se convirtió en la militante más joven en ser parte del tribunal supremo del partido. Luego, hasta enero de este año, fue vicepresidenta. Hoy, de vuelta a las bases, lucha porque la nueva camada de democratacristianos progresistas sea tomada en serio. Para ello escribió una carta, en una cruzada liderada por el diputado  y ex candidato a presidir el partido Víctor Torres y con el blindaje de figuras como Belisario Velasco, para ratificar que el único domicilio conocido de la falange en Chile es y será la centroizquierda. No hay opción alguna de virar.

—¿Cómo se genera esta carta?

—Esta carta surge por la necesidad de dejar las cosas claras. Parte de la identidad de la DC tiene que ver con que nosotros seamos coherentes con lo que somos, decimos y hacemos. Es absurdo esta vaguedad en el discurso de ciertos dirigentes o de ciertos personajes al interior del partido, principalmente de Mariana Aylwin, donde no dejan claro, e incluso dicen que si pasa Guillier (a segunda vuelta) van a terminar votando por la derecha. Eso nos parece una falta de respeto por aquellos militantes que creemos que, efectivamente, este es un proyecto colectivo de más largo aliento y que es necesario sumar mayorías para poder materializar los proyectos que queremos como país. Y es por eso que no podemos dejar abierta ni un centímetro la puerta de que vamos a apoyar a la derecha, ni menos aún que nos vamos a omitir. Era importante dejarlo claro.

—¿Cómo ha sido la recepción de esta carta en la mesa del partido y en el comando de Carolina Goic?

—No ha habido ningún comentario, por ahora.

—¿Esperan una respuesta  de la candidata?

—Esperamos que recoja, obviamente, este tema. Lo importante es no dejar a la duda absolutamente nada. Parte de esa definición tiene que ver con las  conversaciones que se van sosteniendo y del compromiso de materializar esta vocación de mayoría. No podemos seguir amenazando. Si hoy la DC también está arrinconada, no es solamente por la culpa de los otros. Tiene que haber autocrítica.

“Si hoy la DC también está arrinconada no es solamente por la culpa de los otros”.

 

—¿Es posible pensar en un quiebre dentro de la DC, como pasó  con el MAPU en 1969 y que un sector se vaya donde Piñera?

—El único discurso que ha planteado precisamente la división y no la unidad ha sido el discurso de Mariana Aylwin. Creo que eso es no conocer a los militantes de la DC, porque la DC y sus militantes entienden que centrar el domicilio en la centroizquierda no pasa por una mera declaración, sino también en la coherencia de la acción política, y la acción tiene que ir de la mano de cómo tú —sobre la base del convencimiento— entiendes que tu representante, en el caso de una segunda vuelta y que perdiese Carolina Goic, será aquel que esté dentro de la centroizquierda y defienda las ideas progresistas. Este es el camino transformador que se ha iniciado en el actual gobierno de Michelle Bachelet, del cual seguiremos siendo parte hasta los últimos días.

—¿Cómo ves  la posibilidad de que la DC compita en las parlamentarias en una lista en solitario?

—Es ahí donde tenemos que poner el foco.

Nuestra candidata está compitiendo para ganar, pero no sólo tiene que ganar ella y sus circunstancias, sino también tiene que estar acompañada por un equipo parlamentario. De lo contrario, no tiene sentido, y no va a tener eco su candidatura. Y para eso es fundamental el diálogo interno entre los partidos que tradicionalmente venimos, durante 27 años, construyendo política de manera conjunta. Estamos en estado de alerta de no saber qué está sucediendo. No es posible que un joven a la fecha no tenga la claridad de  si va a poder ser candidato o no, tal vez porque no es lo mismo que exista una lista única parlamentaria, que nosotros vayamos solos, porque la cantidad de candidatos será menor o mayor dependiendo de la alianza.

— ¿Cuáles deberían ser los ejes centrales del programa que presente Goic?

—Actualmente existe un programa que aún está en discusión. Ha sido bien complejo definir ese programa. Nosotros siempre, en algún momento, dijimos: primero el programa, después el candidato. Eso por distintas razones no se materializó y terminó siendo al revés.  Al programa que está circulando todavía le falta. Se tienen que recoger las observaciones planteadas por todos al interior del partido, y dentro de esas observaciones, las que nosotros como sector progresista hemos planteado para que en ese programa se plasmen todas las miradas, principalmente en materia laboral, previsional, educacional, salud y diversidad sexual. Debe ser un programa que efectivamente represente a la sociedad del siglo XXI en la cual estamos insertos. No podemos dejar de lado ningún tema que hoy en día sea importante.

— ¿Es posible el recambio generacional en la DC, donde se observa que siguen primando las voces más antiguas? 

— Todavía falta. Para eso es fundamental que la DC construya una formación de cuadros que tenga una proyección de corto, mediano y largo plazo. Con figuras determinadas a las cuales proyectar. Una construcción de verdad. Es así como los partidos se renuevan y no pasan al exterminio.

Relacionados