Por David Muñoz Enero 13, 2016

"Porque vale la pena, tu invitación es un desafío y un camino que nosotros aceptamos con convicción". La frase está en los párrafos finales de una carta de tres carillas que este martes los diputados socialistas, Osvaldo Andrade y Marcelo Schilling, le hicieron llegar al diputado PPD, Pepe Auth, y que también distribuyeron entre los principales dirigentes de ese partido.

Ambas figuras del socialismo recogen en su documento un planteamiento claro de Auth: la necesidad de abrir definitivamente el debate sobre la construcción de una "nueva fuerza política" surgida a partir del PS y el PPD.

Se trata de una respuesta a la dura misiva que el ex presidente del PPD entregó a su partido a fines de diciembre a propósito de la conmemoración de sus 28 años de existencia. Una semana antes de Navidad, Auth desenvainaba un texto titulado "El futuro del PPD en el nuevo ciclo político", que en pocas palabras se convirtió en una especie de sentencia de muerte sobre su colectividad. "El PPD considerado como partido en sí mismo no tiene futuro", expresaba el parlamentario en un documento donde hacía un recorrido sobre su vida partidaria, ligada a la fundación del PPD en los albores de la democracia y sobre los fundamentos que llevaron a fundar la colectividad.

"Fui del puñado de socialistas del PPD que decidimos no participar en la reunificación del antiguo Partido Socialista de fines de 1989 y escribí un manifiesto titulado  'Porque somos socialistas, nos quedamos en el PPD'. Sentíamos que este partido nuevo era precisamente la concreción de nuestro anhelo de muchos años de una izquierda moderna, libertaria, diversa, sin mochilas históricas, con vocación de mayorías y en condiciones de hacerse cargo de las importantes transformaciones que había experimentado la sociedad chilena durante la dictadura", decía la carta.

Tras recordar sus primeros años, e incluso el devenir del PPD durante los gobiernos de la Concertación, período en que incluso llegó a ser jefe del partido, Auth acusa una pérdida de identidad política irreversible.

"Porque echamos por la borda nuestra historia, renegamos del invaluable aporte que habíamos hecho al país en cuatro gobiernos que estuvieron marcados por la impronta del PPD en grados diversos, reversamos el largo camino de diferenciación política de la izquierda tradicional que habíamos recorrido con éxito, intentamos terminar con la diversidad política que constituía nuestra riqueza característica, dejamos atrás el esfuerzo de síntesis de los ideales liberales y socialistas", reflexionaba Auth reconociendo que "cada vez me cuesta más reconocerme PPD" y que el ciclo político "que dio inicio a la fundación del PPD está terminado".

Su misiva terminaba con una propuesta: construir una fuerza política mayor junto al PS.

"El PPD está todavía en condiciones de jugar un rol protagónico junto al Partido Socialista en la conformación de una iniciativa política mayor, que podría convertirse en el principal actor de la política chilena del futuro próximo si logra desencadenar una corriente regenerativa, de recambio generacional y de recuperación de la confianza en la acción colectiva", desafió Auth junto con reconocer que no le interesa volver a los roles protagónicos de antaño (fue secretario general y presidente) pero sí mostrarse disponible "para contribuir desde mi condición parlamentaria al apasionante desafío de encarar este ciclo político que se inicia generando una nueva fuerza política que empuje y gobierne los cambios en Chile para las décadas que vienen".

Recogen el guante

El emplazamiento de Auth si bien causó profunda molestia en algunos sectores del PPD, marcando su distanciamiento definitivo de sus principales figuras como Guido Girardi y el propio presidente de la colectividad, Jaime Quintana, pasó aparentemente desapercibido en los días posteriores.

Hasta que Andrade y Schilling decidieron responderle en otra carta, justo en la semana en que su partido selló a regañadientes un acuerdo electoral con la DC para las próximas municipales,  pese a que las conversaciones iniciales orientaban hacia un entendimiento entre el PS y el PPD.

Los diputados socialistas, ex presidente del PS uno, y ex secretario general, el otro, recogen plenamente las reflexiones de Auth.

"Hemos resuelto referirnos a tus reflexiones y decisiones, expuestas  en tu documento titulado 'El futuro del PPD en el nuevo ciclo', principalmente por dos razones: la primera porque, a nuestro juicio, se trata de un planteamiento con fundamentos profundos y basados en el análisis concreto de la realidad concreta, y la segunda porque abre una oportunidad para pensar más allá de las urgencias de la coyuntura, ocasión escasa que, a diferencia de los indiferentes, no queremos dejar pasar", dice el texto donde también recorren el periodo de discusión sobre el futuro del socialismo y la naciente democracia chilena que dio origen al PPD.

"Es difícil abordar en pocas líneas todos y cada uno de los episodios determinantes de tu biografía personal y política, explicativos de tus tomas de posición y decisiones conducentes a tu crítica del estado de cosas actual en la política y en el PPD. Más nos cuesta hacer aquello dado que nosotros dos no tenemos, en tu período revisado, una plena coincidencia en nuestras conductas y trayectorias. De hecho uno de nosotros (Schilling) anduvo más cerca  tuyo en la fundación del PPD y el otro (Andrade) un poco más lejos en la creación del PAIS (Partido Amplio de Izquierda Socialista que convocaba a dirigentes del PC, la Izquierda Cristiana el MAPU y el PS de Almeyda al que pertenecía Andrade). Pero, no creas que tanto pues PPD y PAIS se originaron en la necesidad común y con el propósito de contar con un instrumento para derrotar a la dictadura por la vía de la movilización popular a través del plebiscito de 1988. Además, en ambos casos, fracciones del PS fueron la base estructural de esas creaciones. Más allá de estas coincidencias es obvia, en la época, la subsistencia de diferencias teóricas, como la vigencia del marxismo – leninismo y conflictos prácticos, como la vía para sacudirse la dictadura", puntualizan Andrade y Schilling quienes coinciden en el diagnóstico de Auth respecto de la salida a la crisis del PPD, cuyas particularidades, dicen, son también del PS.

"La confluencia de ambos en un solo partido de izquierda (democrático, nacional, popular y latinoamericanista, características entre paréntesis que nosotros agregamos al debate)".

Tras reflexionar sobre los asuntos a abordar previamente antes de lanzarse al desafío, los ex dirigentes socialistas concluyen:  "La unión del PPD y el PS ayudaría a remover estructuras y relaciones de poder anquilosadas y cristalizadas que les impiden hacerse cargo con eficacia de los desafíos de los nuevos tiempos en relación a la emancipación del ser humano de toda explotación y dominación", dicen antes de rematar: "es cierto que no conocemos sus claves ni sus recovecos, pero sí tenemos la certeza de la posibilidad de abordarlo y de recorrerlo con éxito. Finalmente, como sostuvo Víctor Hugo 'no hay nada más poderoso que una idea a la cual le ha llegado su hora'”.

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