Por Michelle Chapochnick Diciembre 19, 2009

© Nicolás Abalo

A menos de 48 horas de la primera vuelta, Paul Fontaine, el ahora ex jefe económico de la candidatura de Marco Enríquez-Ominami, partió a la Octava Región. Ahí celebró junto a sus trabajadores la extracción de las primeras 30 toneladas de carbón de su nueva mina Santa Ana -donde es socio de Rodrigo Danús-. Volvió a Santiago y el miércoles se sumó formalmente a la campaña de Sebastián Piñera. Era predecible que el economista, proveniente de una familia ligada a la derecha -es hijo de Ernesto Fontaine-, adhiriera al candidato opositor. Ya lo había anunciado meses atrás.

-¿Cómo explica que después de más de un año de críticas a Piñera y a su programa económico, ahora se integre a su campaña?

-No lo he criticado mucho. Y hay cosas que uno dice por campaña, por votos. Sí pensaba que (la campaña de Piñera) miraba la eficiencia y el crecimiento, pero no tanto el tema de la equidad. Ésa es una crítica que le hice en muchos seminarios. Pero creo que ahora sí está mirando la equidad y la justicia y ha migrado a ideas progresistas importantes.

-También dijo que no le gusta la derecha tradicional, ni los partidos...

-Piñera no es derecha tradicional. La UDI y una parte de RN sí lo son, pero él no.

-Pero él representa a esos partidos.

-No me gustan los partidos. Pero no existe el ideal 100% en todo. Estoy optando entre dos alternativas y creo que una es muchísimo mejor que la otra.

-También dijo que Piñera no escuchaba...

-Dicen que ha mejorado eso. Y en mi caso, sí me escuchó.

¿Cuál es el acuerdo?

-¿Cuáles son los principales temas del programa de ME-O que le gustaría que Piñera integrara a su agenda?

-El primero es la implementación de un royalty a la minería y que no sólo aumente de 5% a 8% la tasa, sino que también incorpore a la mediana minería, que hoy no está pagando. Que además se implemente un royalty a las hidroeléctricas y se baje el impuesto a las personas. Otro tema apunta al crecimiento de la pequeña y mediana empresa y plantea que los primeros $400 millones en utilidades de las empresas no paguen impuestos a la renta si se reinvierten. Además, que contemple el aumento de los impuestos a la renta a las empresas de 17% a 30%. Y, por último, que el tributo de timbre y estampilla quede en cero.

"Me llamó alguien del comando de Frei para preguntarme si yo estaba dispuesto a participar en un eventual acuerdo con el candidato oficialista. Les dije que era un honor que me llamaran, que no tengo nada personal contra Eduardo Frei, pero que ya estaba en conversaciones avanzadas con Piñera".

-¿Cuántos de ellos acogió Piñera?

-Tres o cuatro. Los otros no quedarían fuera, sino que serán temas que se analizarán y discutirán posteriormente, al igual que el resto de las medidas. Además, hay temas secundarios que también se estudiarán.

-¿Cuáles de ésos son intransables para usted?

-Se los dije en orden de importancia. Para mí el más importante es el royalty a la minería.

-¿Cree que Piñera subirá el impuesto a las empresas?

-No puedo darte una respuesta. Son temas -y así lo acordamos- que él tiene que ver con sus diputados y senadores. Él no quiere anunciar estos temas en este momento.

-¿Confía en que acogerán sus propuestas en un eventual gobierno? Esto puede ser sólo una estrategia política para atraer votos de los partidarios de ME-O.

-Sí, confío. Pero si Piñera por x motivos no cumple lo que me dijo que iba a impulsar, claramente habrá un quiebre de confianza y lo voy a dar a conocer en su oportunidad.

- ¿Qué pidió a cambio de su apoyo a Piñera?

-Nada. No fue una negociación.

-¿Aceptaría un puesto en un eventual gobierno piñerista?

-No estoy pidiendo nada. Si me llegara a ofrecer algo le diría: "Tienes personas mejores". Eso sí, feliz sería un asesor formal o informal part-time o estaría en un directorio.

-¿Lo llamaron del comando de Frei?

-Me llamó alguien del comando de Frei para preguntarme si yo estaba dispuesto a participar en un eventual acuerdo con el candidato oficialista. Les dije que era un honor que me llamaran, que no tengo nada personal contra Eduardo Frei, pero que ya estaba en conversaciones avanzadas con Piñera y que éste acogía los puntos que yo planteaba. En todo caso, si el senador adopta el programa económico de Marco, demostraría una visión política impresionante.

-¿Y si lo hubieran llamado primero del comando freísta?

-Me hubiera sentado con ellos. No sé qué habría pasado.

"Estuve con Marco a pesar de Marambio y Pascal Allende"

Giro a la izquierda

-¿Cómo evalúa el 20% que obtuvo ME-O?

-Es bueno. No contó con el apoyo de los partidos, ni recursos económicos. Y tuvo al gobierno en contra.

-Pero en un momento había expectativa de que sacaría más votos y que pasaría a segunda vuelta. ¿Se desinfló?

-Más que desinflarse, se estancó. En ninguna encuesta seria superó el 20%.

-¿Por qué?

-Pocos recursos, fuerzas territoriales débiles y la decisión estratégica de pelear el voto de la izquierda con más fuerza. No estoy seguro si esto sumó votos de izquierda, pero sí que restó de derecha.

-¿Error de enfoque?

-Fue impulsado por las personas más de izquierda del comando, que todos sabemos quiénes eran. Me imagino que dicha postura agarró fuerza y fue la que ganó. No sabemos qué hubiera pasado si se hubiera quedado en la idea más libertaria, más apolítica.

-¿Pero no era de esperarse que una campaña donde el jefe político era Max Marambio tomara un postura más de izquierda?

-Era de esperarse. Pero al comienzo -hasta mayo-, Marco tuvo posturas más liberales, como la de incorporar capital privado a Codelco.

-¿Finalmente, el proyecto transversal no fue tal?

-Hubo un sentimiento generalizado, basta con leer la prensa, de que la campaña se izquierdizó.

-¿Eso fue lo que lo hizo tomar distancia y no participar en el comité estratégico?

-Dejé de ir (al comité estratégico) porque los temas económicos se dejaron de hablar y sentí que no contribuía. El distanciamiento fue mutuo. Pero seguí como encargado del área económica de Marco hasta el domingo que perdió la elección.

-¿Entonces, por qué no fue al comando de ME-O el día de la elección?

-No fui por diversos motivos. El principal: no me sentía cómodo con la gente que estaba en el comando al final. Con Marco sí (me sentía cómodo) y lo llamé ese día. Además, durante la última semana fue bastante evidente que él no sería electo, así que por el ambiente no daban ganas de estar ahí.

Marambio, Castro y Miguel Enríquez

-¿Cómo conciliaba sus posiciones con Andrés Pascal Allende y Max Marambio?

-Teníamos divergencias importantes en temas valóricos y en estrategias también. Encuentro divertido que Marambio diga que en segunda vuelta él no respetará el voto y va a escribir en él Marco Enríquez-Ominami. Eso es no respetar la democracia, demuestra que no cree en las instituciones, es una forma de mirar la vida distinta a la mía.

-¿En qué temas no estaban de acuerdo?

-En su apoyo al gobierno de Allende, al de Chávez, que Cuba no es una dictadura. Cuba es una dictadura, es sangrienta, no hay estado de derecho, se violan las libertades individuales. Estoy totalmente en contra de Fidel Castro, Raúl Castro y el politburó cubano. Es éticamente inaceptable apoyar a un dictador. Marambio es una persona inteligente y agradable, pero no comparto su manera de ganar la plata. Me imagino que él vio una oportunidad de enriquecerse en Cuba, me imagino que al alero de Fidel Castro y de su gente, y él optó por ese camino y yo no soy nadie para criticarlo.

-¿En qué temas no estaban de acuerdo con Marambio y Pascal Allende? -En su apoyo al gobierno de Allende, al de Chávez, que Cuba no es una dictadura. Cuba es una dictadura, es sangrienta, no hay estado de derecho, se violan las libertades individuales. Estoy totalmente en contra de Fidel Castro, Raúl Castro y el politburó cubano.

-¿Por qué entonces usted dijo en una entrevista en Qué Pasa que al conocer a Marambio y Pascal Allende había cambiado su opinión -sus prejuicios- respecto de ellos?

- Al final, no eran prejuicios. Hubo una época en que fueron supermoderados. Pero en definitiva volvieron a mostrar que estaban en la década del 70: lucha de clases, odios, dictaduras. Yo diría que estuve con Marco, a pesar de Max Marambio, Pascal Allende y la ultraizquierda no renovada que lo acompañó.

- ¿Cuál es su opinión del MIR?

-El MIR tuvo gente valiosa como Miguel Enríquez, que fue una persona con valores, que creyó en un bien superior y optó por un medio armado con el que estoy en desacuerdo. Él murió en combate por sus ideales y eso para mí vale mucho. En cambio, hubo otros que se fueron del país o arrancaron para salvarse.

-¿Quiénes son esos otros a los que se refiere?, ¿personas del comando de ME-O?

-Tengo entendido que algunos del comando también se arrancaron.

-¿Y en su grupo social y familiar lo miraron mal por apoyar a Marco Enríquez-Ominami?

-Absolutamente. Tanto mis amigos como en el colegio de mis hijos. Ahí, ellos sintieron un rechazo inicial. Los compañeros les decían: "No se entiende que una persona de un sector acomodado, identificada con la derecha, apoye a alguien identificado con la izquierda".

-¿Y ahora se siente más cómodo con la gente de Piñera?

-Con el equipo de todas maneras.

-¿Cómo ha sido volver?

-Mi papá está encantado.

Relacionados