Por Jonás Preller Roldán // Director Octubre 6, 2017

Las campañas políticas deben tener relato, épica, un despliegue sin igual.

Deben ser viscerales, capaces de mover. De sacudir al votante y obligarlo a marcar en la urna. De salir de su zona de confort, de la apatía y de la indefinición política.

Deben ser —para los candidatos— extenuantes: largas distancias, pocas horas de sueño, muchos discursos, muchas buenas caras, amabilidad a flor de piel. Muchos apretones de manos a desconocidos y saludos para la foto. Todo suma.

Según Maquiavelo, las campañas son un reflejo del poder. Cuando el príncipe es capaz de sostenerse a sí mismo, a su pueblo y a su ejército, puede salir y dar la batalla contra cualquiera que pueda llegar a atacarlo. Los que no ostentan el poder deben quedarse “dentro de sus muros y ceñirse a guardarlos”.

Las campañas son muestras de despliegue, de táctica y de poder.

Durante casi una semana, en QP seguimos a los tres candidatos que hoy lideran las encuestas. Tratamos de seguir el ritmo, su ritmo; de acompañarlos en su gesta.

Casi una semana en que buscamos al político detrás del candidato, al hombre o mujer que enfrenta esta dura misión de conquistar los votos.

Este es el relato de esos seis días.

Jonás Preller Roldán
Director
jonas.preller@quepasa.cl
@jonaspreller

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