Por Jonás Preller Roldán Septiembre 29, 2017

Hay artistas únicas, artistas de culto, inclasificables o difícilmente replicables.

Violeta Parra es una de ellas. Sus obras van desde la música a la poesía, desde el folclore y el cantar popular a una lectura de la realidad, de una contemporaneidad realmente admirable.

Pero lo que recordamos de ella son videos en blanco y negro, fotos desenfocadas, una voz sufrida, vestidos largos y un pelo negro y suelto. Una guitarra que la acompañó cada día.

Una muerte temprana que privó a las generaciones actuales de conocer la profundidad de una artista como pocas se han visto en este país.

Poco sabemos de Violeta Parra. Algunas clases de música, algunos “Run Run...”,  un “Casamiento de negros” o “Volver a los 17”, piezas que cada generación toma como himnos durante un año; su desgarrador “Gracias a la vida”.

Las décimas, sus décimas, las letras, su relación familiar —compleja, admirada y celosa hasta hoy—, sus claves campesinas, la poesía popular, su paso por Europa, sus inspiraciones y amores, todo eso ha quedado para libros, tesis y ensayos. La cantante popular de Chile menos popular entre los chilenos.

Este 4 de octubre Violeta Parra hubiera cumplido 100 años. Motivo suficiente para este homenaje de QP.
Jonás Preller Roldán
Director
jonas.preller@quepasa.cl
@jonaspreller

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