Por Jonás Preller Roldán // Director Agosto 4, 2017

Fue un concepto popularizado en la última elección de Estados Unidos, previamente condimentado por el brexit y por el acuerdo de paz en Colombia. La posverdad fue elegida por el diccionario Oxford como la palabra del año en 2016, donde alertaba respecto de cómo hoy los hechos objetivos parecieran influir menos que las emociones y las creencias personales.

Para Óscar Landerretche, economista y presidente del directorio de Codelco, la posverdad no era un concepto desconocido, pero no había logrado dimensionar su impacto. El atentado que sufrió en el verano lo alertó, lo hizo reflexionar, lo llevó a preguntarse cómo las personas, sin comprobar fuentes o veracidad de las historias —difundidas muchas veces por redes sociales—, las reproducían y magnificaban, con las consecuencias que todos conocemos.

Lo vimos también en el verano con los incendios en la zona central y, en menor medida, con los recientes cortes de luz en Santiago. La capacidad de generar “hechos alternativos” parecía no tener límite.

La posverdad es un fenómeno que hoy es estudiado desde la filosofía, el periodismo e incluso la medicina, con un foco claro: qué hace que las personas sean ahora más vulnerables a la desinformación. Una pregunta que hasta hoy nadie ha logrado responder con certeza.

Jonás Preller Roldán
Director
jonas.preller@quepasa.cl
@jonaspreller

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