Desde hace ya varias temporadas que los premios Oscar provocan polémica por sus nominadas para Mejor Documental y Mejor Película Extranjera. Están eligiendo cualquier cosa. Y el remedio podría ser peor que la enfermedad.
Por Gonzalo Maza | Guionista y crítico de cine 19/01/2012
Un instante de la filmación del documental Nostalgia de la Luz.
De acuerdo a una encuesta del sitio indieWIRE los mejores documentales del 2011 que se exhibieron en Estados Unidos fueron, en este orden, The interrupters, Nostalgia de la luz, The arbor, La autobiografía de Nicolae Ceaucescu y Project Nim. Sin embargo, la Academia de Hollywood consideró que solo la última de ellas merecía estar en la llamada "lista corta" del Oscar, las 15 películas elegibles para ser una de las cinco nominadas al Mejor Documental de este año. De las 15 de la Academia, nueve no figuraron en ninguna de las listas de los 168 críticos encuestados.
La polémica fue instantánea: este año la Academia eligió los documentales casi con una tómbola, y dejó fuera de toda posibilidad de estar nominadas a las últimas dos cintas de Werner Herzog , Errol Morris, Jean-Luc Godard, Cameron Crowe, y claro, el chileno Patricio Guzmán y Nostalgia de la luz, además de otras favoritas de festivales como Senna.
Nada muy distinto pasó el miércoles cuando la Academia liberó su lista corta de nueve cintas elegibles para estar entre las nominadas como Mejor Película Extranjera. Aunque existe consenso de que la iraní A separation tiene todos los méritos de estar ahí, sobre todo luego de haber ganado el Globo de Oro, críticos de todo el mundo se miraron con extrañeza: quedaron fuera las aclamadas cintas de Aki Kaurismaki y Nuri Bilge Ceylan, que se daban por seguras. El margen de error fue menor que el 2008, cuando dejaron fuera a la ganadora de Cannes 4 meses, 3 semanas, 2 días en favor de sandeces hoy olvidadas. El escándalo fue tal que desde entonces la Academia agregó un panel de expertos.
Con los documentales ya se tomó nota, pero hace poco se filtró la propuesta que se está preparando para el próximo año y capaz que el remedio sea peor que la enfermedad. Una de las condiciones que la Academia está evaluando para ser elegible como Mejor Documental es haber logrado la publicación de "al menos una crítica del New York Times o Los Angeles Times". Sólo esos diarios. Es una regla extrañísima que deja en el criterio editorial de diarios (ajenos a la Academia) lo elegible, pero más raro aún, se trata de diarios que ni siquiera critican demasiados documentales . Lo que es más extraño si consideramos que, como ocurrió este año con Page One, precisamente sobre el New York Times, existen muchos documentales que son críticos de estos diarios.
¿Qué conclusión se puede sacar de todo esto? Los documentales le importan poco a la Academia y han terminado por volverse un cacho. Parafraseando a Jack Nicholson en Cuestión de Honor, "simplemente no pueden lidiar con la verdad".