Por M. VIllena y G. Villalobos, periodistas de PULSO Octubre 18, 2016

José Miguel Barros es un hombre conocido en el mundo financiero. Trabaja en LarrainVial desde hace casi 30 años y desde 1993 ha dirigido el área de finanzas corporativas de la entidad. Por eso mismo, se mueve permanentemente en la economía real y puede medir qué tan dinámica se encuentra la actividad. Pero, por ahora, el balance no es positivo. “Ha sido un año mediocre”, dice al momento de evaluar lo que va de 2016 en el mundo de los negocios.

¿Andan más lentos?

-En términos generales, ha sido un año más lento, más complejo, en el cual se da una paradoja: hay muchos extranjeros queriendo entrar a Chile, dispuestos a comprar empresas; y muchos chilenos que contemplan la posibilidad de vender sus activos. En el lado de aperturas a bolsa no ha habido posibilidades, y eso es básicamente porque el mercado está relativamente cerrado para estas operaciones, a pesar de que las acciones de las pequeñas empresas son las que han tenido mejor desempeño. Y además se conjuga con que las empresas chilenas están invirtiendo poco y por tanto tienen pocas necesidades de capital. Por la parte de transacciones de paquetes, siempre hay, y hemos tenido transacciones relevantes. Respecto de asesorías a empresas y evaluaciones económicas, hemos estado relativamente activos.

¿Para el próximo año, esperan que se reactive?

-Básicamente en Chile existe un punto de interrogación político. Basta mirar un país similar a Chile desde el punto de vista de sus riquezas naturales, como Perú, para ver la actividad económica, optimismo y cómo crece la inversión. Lo que tiene hoy a Chile en un compás de espera es básicamente la interrogante política. Nosotros tenemos que movernos en ese entorno y no podemos cambiar esa realidad por mucho entusiasmo que le pongamos. En la economía mundial hay mucha incertidumbre, y en Chile siempre la ha habido porque somos un país chico, lo que genera un contexto muy complejo para la toma de decisiones, y ahora más que nunca hemos visto que mucha gente decide no arriesgar nada.

¿Están esperando un cambio de Gobierno para el repunte?

-Probablemente, por lo que se ha visto en el tema político, este Gobierno no quiere o no está dispuesto a hacer el esfuerzo necesario para reducir la incertidumbre, y por ende se tiene esperanza que eso ocurra con un nuevo gobierno, sea cual sea su color, pero que pongan su cuota de responsabilidad en generar lo más que se pueda un ambiente de certidumbre, o por lo menos no incrementarla. En este sentido, creemos que este Gobierno ya le puso su lápida a la certidumbre. El ministro Valdés ha hecho todo lo posible, en forma muy seria, en generar certidumbre macroeconómica, pero a estas alturas se necesita mucho más.

¿Piñera o Lagos resolverían este tema?

-Como empresa obviamente no nos vamos a abanderar con ningún candidato, pero creo que los dos en ese sentido encarnan visiones muy similares respecto a la certidumbre, es gente que ha demostrado su seriedad y su capacidad de hacer buen Gobierno, y entender cómo funcionan los agentes económicos. Algo que claramente este Gobierno no entiende.

Hoy hay que reenrielar a Chile. Tenemos todo el potencial para hacerlo, está ahí, casi intacto, salvo los pinchazos que uno recibe. Cuando un nervio es afectado por un golpe, quedan dolores reflejos, y acá quedarán por un tiempo. Pero el cuerpo está intacto. Los chilenos eran reputados por ser los más inclinados a invertir dentro del país, pero hoy eso ha cambiado, y se creó algo que no existía: un cierto miedo -en términos financieros- a tener todo en Chile. Por primera vez los inversionistas (locales) miran el futuro de Chile con ojos un poco distintos, y se inclinan a estar más en el extranjero.

¿Concretamente a qué se refiere con reenrielar?

-Dejar de hablar de reformas y botar al basurero aquellas que están mal hechas. Estamos hablando de la reforma de la reforma a la reforma, es algo que nadie entiende, nos llaman muchos inversionistas extranjeros preguntando por la tasas de impuestos y nadie sabe qué contestar.

Se pueden hacer muchas cosas a nivel micro, sacar lomos de toro, introducir microreformas, pero hay que ir más allá de eso, crear la sensación de consenso, de que Chile va a optar por el camino del desarrollo y del aumento de la riqueza más que de su redistribución. Que Chile va a avanzar mediante criterios técnicos, basados en conocimientos modernos de la economía, y no en sueños basados en visiones infantilistas de la sociedad.

Una cosa que se puede impulsar, y como empresa hace muchos años llevamos empujando, es la idea de convertir a Santiago en la capital financiera de Latinoamérica. Tenemos todos los elementos para eso, tenemos un huso horario correcto, tiene la infraestructura correcta, telecomunicaciones, aeropuerto, inversionistas institucionales de peso en la región, tanto AFP y FFMM, aseguradoras, apertura a inversionistas extranjeros, tenemos todo para en base a eso convertirnos en la capital financiera de la región. No se requiere nada más que voluntad política para hacerlo.

¿Cuáles son los peros entonces?

-Creo que los peros que ponía la autoridad en el pasado es que consideraban que la industria de servicios financieros prestaban asesoría y ejecución a los dueños de los capitales de la región y, por razones ideológicas, creo que ciertos gobiernos no se sentían cómodos con que Chile fuera una Suiza de Latinoamérica, donde se trate bien a la gente rica del continente. Hoy la única crítica podría ser ideológica, porque desde el punto de vista económico este modelo genera empleos de muy buen nivel, estables y buena remuneración.

En este contexto, ¿qué le ha parecido la gestión de Camus a la cabeza de la Bolsa de Comercio? 

-No soy director de la Bolsa, pero desde afuera, veo que ha mantenido un perfil bajo. No tengo mucho que decir al respecto, desde afuera no hay algo demasiado claro. Para ser justos, el entorno que le ha tocado enfrentar de muy bajos volúmenes y situaciones político y económicas complicadas, no es un entorno apto para lucirse.

LarrainVial está especialmente activo en la Bolsa Electrónica.

-Estamos en las dos y tenemos un fuerte aprecio a las dos. Existe una competencia que abarata los costos para los operadores.

¿Competencia que debería mantenerse o deberían interconectarse?

-A nivel personal, preferiría que se interconecten. Mientras más grande sea el mercado local, más posibilidades tiene de competir a nivel global.Sin embargo, la acción de  la Bec vale menos que la de la BCS y  no es razonable que se pueda hacer el mismo trabajo pagando  valores distintos.Tiene que haber un costo que marque la diferencia de valor entre ambas empresas.

El próximo año hay elecciones en la Bolsa de Comercio, y por quién vote LarrainVial podría cambiar la dirigencia. 

-Falta mucho, falta que corra mucha agua bajo el puente. Lo que sí tenemos tomado como posición es que a LarrainVial le interesa que el presidente de la Bolsa no sea parte de una gran corredora, porque se generan conflictos de interés. Es más lógico que sea de una corredora más pequeña. Eso en términos conceptuales, pero la decisión no está tomada.

Lee la entrevista completa en PULSO:

José Miguel Barros: 'Ciertos gobiernos no se sentían cómodos con que Chile fuera una Suiza, donde se trate bien a la gente rica'

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