Por José Manuel Simián 05/07/2012
A pocas horas del polémico fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos sobre la ley de control migratorio en Arizona, la banda neoyorquina Outernational lanzaba en YouTube una enérgica respuesta: el video de su canción “We Are All Illegals”. Y lo que podía parecer un golpe efectista estaba respaldado por un real compromiso: el grupo venía de concluir una gira de dos meses por ambos lados de la frontera mexicano-estadounidense tras el disco del mismo título, un álbum donde se mezclan saludablemente el rock global patentado por The Clash -punk, reggae, hip-hop- con música mariachi, cumbia, canciones piratas y letras llamando a la indignación por la situación en que viven unos 11 millones de personas.
Todos Somos Ilegales: We Are All Illegals es un promisorio debut, a pesar de que no lo ayude demasiado la ambición conceptual de que la música se alterne con diálogos de películas fronterizas. Más allá de los ilustres colaboradores -Chad Smith, Tom Morello, Residente y Ceci Bastida-, en sus 9 canciones se respira una urgencia política que no suele verse en el rock and roll de nuestros días. Música para pasar de la indignación a la acción.
"Todos Somos Ilegales: We Are All Illegals", de Outernational.