Por Nicolás Alonso // Foto: José Miguel Méndez Abril 21, 2017

  • Muchos problemas

En 2016, González postuló a la presidencia, pero fue rechazado por los demás dirigentes. Lo acusaron de tener conflicto de interés.

–Eres de bajo perfil. ¿Cómo decidiste entrar a esto?

–Después de los Juegos Olímpicos tuve una reunión con Neven Ilic y me comentó que la federación se estaba desafiliando por las deudas que arrastraban. Y que yo podía liderar una nueva federación. Yo le dije “ok, pero necesito mi equipo”, porque he vivido toda mi vida en la gimnasia, he visto pasar a los mismos de siempre y no estoy dispuesto a ver mi imagen expuesta a lo de siempre.

–¿Sentiste el deber, como el mejor gimnasta chileno, de arreglar ese caos?

–La verdad es que yo no le debo nada a nadie. Los logros que he tenido no  han sido fruto de un trabajo federativo, sino de harto esfuerzo con mi propio equipo. Pero quiero continuar con la gimnasia, porque veo que a raíz de mis resultados en los Juegos Olímpicos hay miles de niños que quieren practicar gimnasia y hoy no hay ninguna estructura que los sostenga.

–¿Estás asustado? Muchas veces fuiste víctima del mundo federativo.

–Aunque lo haga muy bien o lo haga pésimo, igual va a haber gente que me va a criticar siempre. Nadie asegura la perfección, pero sí vamos a estar concentrados en hacer esto de manera profesional. Hoy no estamos prometiendo resultados, sino un plan de desarrollo con el cual poder empezar.

–¿Cuál es el estado actual y dónde quieres dejara la federación?

–Hay mucha desorganización. Están acostumbrados a la desorganización. Vamos a tener que trabajar harto. Me gustaría dejar una federación eficiente y con un plan de desarrollo ya andando.

–En diciembre los dirigentes te rechazaron, y dijiste que no te sorprendía. ¿Qué cambió?

–Es que son los de siempre los que están metidos en el ámbito federativo, pero hay mucha otra gente en la gimnasia que no está involucrada en eso. Gente que quiere estar con la conciencia tranquila. Si queremos generar un cambio, hay que sumarse. Yo como deportista he logrado todo, y no tengo una motivación personal por el poder.

–No tienes mucho que ganar.

–Claro, lo mío como deportista ya lo hice. Pero sí puedo contribuir al futuro, al recambio. Me da pena que no haya nadie que venga detrás. En este ciclo olímpico no hay. Cuando yo me preparaba no tenía nada. Hoy hay equipamiento, presupuesto, viajes, y ya se acostumbraron a viajar sin tener buenos resultados. Creo que se está desaprovechando mucho.

–¿Estás preparado para recibir golpes?

–Sí… con el tiempo lo he ido aprendiendo. Que te critiquen, que opinen desde la ignorancia. Al principio me frustraba, pero me di cuenta de que las críticas siempre van a existir, sobre todo mientras más destaques.

–¿No tienes un conflicto de interés por manejar fondos siendo deportista?

–Mira, yo no voy a ocupar dineros federativos cuando viaje como deportista. Si no me quieren dar financiamiento para mis competencias, yo sabré financiarme. Eso es tema mío. Y me voy a abstraer de todas las decisiones de la comisión técnica de la gimnasia de la rama masculina. No soy tonto.

–Tu mamá será la tesorera de la federación. ¿Te critican por eso?

–Tratan de agarrarse de todos lados. Que quiero robar, que era pareja de no sé quién, que mi mamá es la que quiere ser presidenta… Ella nunca ha pretendido nada, pero es mi brazo derecho, fue gimnasta y ha estado a cargo de administrar mi carrera deportiva. Sabe lo que es esto. Todos los logros que he tenido han sido por la gestión que ha hecho ella cuando no había ni federación.

–¿A partir de hoy entras en arenas movedizas, no?

–Sí… es una exposición. Nunca fue una ambición mía ser presidente de una federación, pero se me presentó la oportunidad y dije: “Bueno, el día de mañana no puedo alegar si me dieron la oportunidad de aportar a un cambio”. Así que eso… el que nada hace, nada teme.

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