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Profesión peligro

  • Fecha: 03 09 2010
  • Sección: Cultura
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Marko Zaror dando uno de sus clásicos giros en el aire en

Marko Zaror dando uno de sus clásicos giros en el aire en "Mandrill".

Las ganas que le dejó "Alguien te mira" se las sacó con "Mandrill". Es el tipo que aterriza en una mesa desde un segundo piso, al inicio de esta película. Sánchez, cuando no está cayendo, se dedica a hacer traducciones del inglés. Y si no, seguramente está luchando. Porque Francisco, un tipo fornido que practica lucha libre, es la encarnación del espíritu "kiltro" de este equipo. "Somos kiltros porque hay una mezcla de todo", asegura. Desde gimnastas, gente que hace capoeira y otros artistas marciales. Y también parecen tener ganas de todo.

En "El baile de la victoria", la película del español Fernando Trueba basada en un libro de Antonio Skármeta, Chávez dobló a Julio Jung en una escena en que un caballo lo arrastra hasta chocar con una paleta publicitaria. Dice que no le pasó nada. Que le quedó una pequeña cicatriz, pero cuando muestra la mano y sólo vemos un pequeño rasguño, casi arrepentido dice que no. Que no fue nada en verdad. Apenas una línea en el dorso de su mano. Y asegura: "A la gente de las artes marciales, nosotros (los luchadores) les enseñamos a saber recibir los golpes".

El stunt es el tipo al que no le vemos la cara. El ego aquí consiste en otra cosa. El placer aquí es que te paguen por hacer lo que te gusta. No importa que ese gusto sea tirarse de un segundo piso o saltar en medio de una explosión. Para Danilo Castro, que por su contextura delgalda le tocó doblar a Benjamín Vicuña en "Huaiquimán y Tolosa", lo que más le gusta es participar en las coreografías de las peleas, como en la que aparece casi al final de "Mandrill": "Es como estar jugando. Los dobles somos los mismos que consumimos este tipo de películas. Estar en una es muy bacán". Ya lo había advertido Juan Carlos Calbanca: "Algunos compañeros se ven buena gente y son verdaderas armas letales".

"Hay algunos más locos que otros", asegura Víctor González. Así explica su gusto por el riesgo: "Te están pagando por pelear, por hacer artes marciales. Después le empiezas a tomar el gusto a lo peligroso, a la adrenalina, a hacer cada vez cosas más peligrosas". González ha tenido bastante trabajo en los últimos meses como doble de "Prófugos", la primera serie de HBO que se está filmando en Chile. Allí ha hecho de todo, partiendo por entrenar a los actores en las escenas de acción. Dice que Pancho Reyes está irreconocible: "Antes no tiraba ni un combo y ahora es una máquina de pelear".

Con un metro 70 de estatura y extremadamente delgado, también le tocó ponerse una peluca y doblar a una mujer. Eso no habría tenido nada de extraordinario si no fuera porque la escena implicaba lanzarse desde un auto en movimiento. "Nunca nadie del equipo lo había hecho. Reboté, di una vuelta en el aire. No pude controlar el cuerpo y volví a caer. Todos pensaron que me había matado. Lo peor fue tener que repetir la escena. La hice a las 3 de la mañana, y a las 7 de la mañana todavía estaba prendido".

Víctor González ha tenido bastante trabajo en los últimos meses como doble de "Prófugos", la serie de HBO que se está filmando en Chile. Allí ha hecho de todo, partiendo por entrenar a los actores. Dice que Pancho Reyes está irreconocible: "Antes no tiraba ni un combo y ahora es una máquina de pelear".

Otra de las escenas más peligrosas en que ha participado la filmó hace poco en Valparaíso, también para la serie de HBO. Su papel era de un guardia del puerto que a último minuto le debe hacer el quite a un auto que viene a 150 km/h. Su polola, la misma que cuando supo que trabajaba en escenas de riesgo le dijo que no podía pololear con él, justo trabaja al frente de la locación. En su momento la convenció de seguir con el pololeo. Pero ahora no la convenció ni siquiera de asomarse a la ventana para ver como casi lo atropellaban a 150 km/h.

Y aunque por razones de tiempo Marko Zaror se desligó de la empresa de stunts hace poco, siguen juntándose en el gimnasio de Miguel Ángel de Luca, en Bilbao con Antonio Varas, donde el equipo de dobles entrena dos veces a la semana. De hecho, Zaror está remodelando este gimnasio, que está a pasos de las torres donde se filmaron algunas de las más recordadas peleas de "Mirageman" (2007).

En esto todos repiten el mismo discurso, que bien resume González al hablar casi con veneración sobre Zaror: "Hasta hace 5 años esto era un sueño. Marko nos abrió el camino".

El mejor de los encargos siempre será trabajar con Zaror. "A veces en el cine se caen en errores técnicos, pero Marko sabe trabajar bien la realidad de la acción y las coreografías", dice Juan Carlos Calbanca. Lo disfrutan, pese a que saben que trabajar con él implica otros desafíos. "Con Marko nos pegamos de verdad. Cuando te dice que vas a recibir una patada de un 50% de su capacidad, en verdad es de un 80% para nosotros".

 "Prefiero que un auto me atropelle a que Marko me pegue una patada en la cabeza", confiesa Víctor González. "Tiene una capacidad física que no es de una persona normal. No es normal que una persona te pegue una patada en el pecho y te tire 5 metros". Todo esto lo dice con conocimiento de causa. Porque en "Mandrill" le tocó ser víctima de una patada de Zaror. "Algo que nunca se había hecho", asegura Víctor. Después de un giro doble en el aire, Zaror termina dándole una patada en la cabeza. En el rodaje repitieron la escena 17 veces. Hasta que les resultó. Y después tuvieron que repetirla como respaldo: "Quedé mareado. Paras un rato. Pero es muy excepcional hacer una escena así".

Es domingo en la mañana. Antes de la avant première, ésta es una función especial para los artistas marciales que participaron en "Mandrill". No hay duda. El más grandote es Marko Zaror. El resto de los dobles se pierde en el anonimato de sus caras y sus cuerpos. Se apagan las luces. Zaror, ya en la piel de Mandrill, entra a un bar. No dice palabra alguna. Al poco rato vemos caer a alguien y chocar fuerte contra una mesa. Nadie le verá la cara al tipo. Nadie sabrá que se llama Francisco Chávez, que practica lucha libre y que cuando chico soñaba con caer como Lee Majors en "Profesión peligro".

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N° 2073, 31 de diciembre de 2010

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