Por: Yenny Cáceres
Después de más de tres décadas, el emblemático edificio de la Alameda (ex Diego Portales) retoma su vocación cultural con un nuevo nombre: Centro Gabriela Mistral (GAM). Y lo hace de la mano de Alejandra Wood, ex gerente de BHP Billiton y directora de un espacio que estará dedicado a las artes escénicas. A un mes de su inauguración, ya enfrenta una primera polémica: la postergación de la construcción de la gran sala de conciertos.
Fotografía: José Miguel Méndez
El domingo 28 de febrero de 2010 estaba marcado en la agenda de la ex presidenta Michelle Bachelet. Ese día, el MOP le entregaría la primera etapa del Centro Cultural Gabriela Mistral. Todo estaba dispuesto. Las invitaciones repartidas. Pero ya sabemos lo que pasó ese fatal 27 de febrero. El destino -con un terremoto como aliado- se interpuso, cambiando la historia de este lugar. No era la primera vez.
Vayamos al pasado. Exactamente al martes 11 de septiembre de 1973. El golpe militar cambiaría para siempre el destino de un edificio que un año antes era inaugurado por el presidente Salvador Allende como sede para la reunión de la Unctad. No sólo desaparecieron de sus murallas una veintena de obras de artistas como José Balmes y Toral. De ahora en adelante sería la sede de la Junta Militar, encabezada por el general Pinochet, dejando truncado su nuevo nombre: Centro Cultural Metropolitano Gabriela Mistral.
Y, como si se tratara de una intrincada novela, este edificio de la Alameda volverá a entrar de nuevo a la historia el próximo sábado 4 de septiembre. Ese día, paradojas del destino, será el presidente Sebastián Piñera quien encabezará la inauguración de la primera etapa de su remodelación. Esta vez con un nuevo nombre: Centro Gabriela Mistral (GAM), un espacio cultural dedicado a las artes escénicas, vale decir, al teatro, la danza y la música.
Si por fuera ya quitaron esos horribles murales que estuvieron instalados durante la remodelación de la placa del edificio, desde el interior luce irreconocible. En un hall vemos el mural de José Venturelli, una de las obras "sobrevivientes" del 72. Dos salas de conferencias fueron reconvertidas en modernas salas para representaciones de teatro y danza. En el segundo piso, una luminosa biblioteca, con grandes ventanales con vista a la Alameda, podrá albergar más de 30 mil volúmenes. Las puertas, diseñadas por Juan Egenau, ahora lucen majestuosas a la entrada de la sala que acogerá exposiciones del Museo de Arte Popular Americano. Y los tiradores de las puertas de Ricardo Mesa, con sus puños tercamente invertidos por los militares, han vuelto a su posición original.
Si bien la primera opción para este cargo fue Andrés Rodríguez, director del Teatro Municipal, los vínculos de Alejandra Wood con el mundo privado fueron su mejor carta de presentación para quedarse con la dirección del GAM.
La responsable de que esta vez nada se interponga en el destino del Gabriela Mistral es Alejandra Wood (43), licenciada en Historia de la UC, que por más de una década se desempeñó como gerente de Asuntos Externos de BHP Billiton (operador de Minera Escondida), y que hasta hace poco estuvo a cargo del área de Asuntos Corporativos y RSE del Scotiabank. Wood fue elegida como directora del GAM por el directorio de la Corporación Centro Cultural Gabriela Mistral -que encabeza el ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke-, que se encarga de su administración. Si bien la primera opción era Andrés Rodríguez -el histórico director del Teatro Municipal-, los vínculos de la ex gerente de BHP Billiton con el mundo privado fueron su mejor carta de presentación. También pesó que desde Escondida apoyara proyectos como Santiago a Mil y Lastarria 90. Autodefinida como "independiente" y votante histórica de la Concertación, Wood ya lleva dos meses a cargo del GAM.
-¿Por qué aceptaste dejar la empresa privada para venirte al Gabriela Mistral? Me imagino que debe ser menos rentable que trabajar en una minera o en un banco.
-No es comparable, pero cuando me ofrecieron tomar esta responsabilidad, de alguna forma se volvió a encender lo que me mueve, que es el mundo de la cultura. Mi mayor fortaleza es la capacidad para articular equipos de trabajo, en donde las iniciativas son el resultado de la colaboración. Siento que éste es el espacio para hacer algo así.
-Es distinto gestionar proyectos culturales cuando tienes los recursos de una minera, que hacerlo desde el sector público. ¿Cómo enfrentas ese desafío?
-Creo que tenemos un espacio maravilloso. Por el momento tenemos financiados sus costos de operación (1.900 millones de pesos que aporta el Estado) y tenemos que ser lo suficientemente creativos para que todas las partes puedan estar ahí. Estoy segura que voy a conseguir apoyo del sector privado.
-¿Por qué la idea de cambiar el nombre, de Centro Cultural Gabriela Mistral a Centro Gabriela Mistral (GAM)?
-Fue para evitar los acrónimos, el CCGM. Y que no se llame centro cultural, es para perfilarse como algo distinto de lo que sucede en el Centro Cultural Palacio La Moneda o Matucana 100. Creemos que tenemos una infraestructura que es totalmente distinta a lo que tienen esos espacios. También me interesaba crear una marca y posicionarla para que el público la siga.
1 | 2 | 3 | Siguiente »
¿Quieres comentar? Inscríbete, es gratis. Si ya eres miembro, Ingresa.
por: Emilio Maldonado
Comentarios 0
por: Josefina Ríos
Comentarios 0
por: Lorena Rubio
Comentarios 0
por: Álvaro Bisama*
Comentarios 0
por: Alejandro Alaluf B.
Comentarios 0
por: Andrew Chernin
Comentarios 0
por: José Manuel Simián, desde Nueva York
Comentarios 0
por: José Zalaquett*
Comentarios 0
por: Alberto Fuguet*
Comentarios 0
por: Daniel Greve*
Comentarios 0
por: Rodrigo Fresán*
Comentarios 0
Los datos entregados son de exclusiva responsabilidad de quien los emite. Los comentarios enviados están sujetos a los criterios editoriales de Qué Pasa.
Se prohíbe expresamente la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento de Consorcio Periodístico de Chile S.A.