Mediacenter « »

Ingresa | Inscríbete

| Cerrar sesión

  1. Agrandar
  2. Agrandar
  3. Imprimir Imprimir

Vallejo se despide

  • Fecha: 21 05 2010
  • Sección: Cultura
  • Comentarios: 0

"El don de la vida", al igual que en sus otras novelas, sucede en su natal Medellín.

-¿Mantiene contacto con sus lectores? No es frecuente que un escritor presente un libro en un teatro lleno.

-Mi impresión es que mis lectores me quieren, pero con un amor puro, sin contaminación carnal... Yo también, pero yo tampoco.

-En Facebook hay varios grupos en torno a su trabajo. Son promovidos por jóvenes.

-No sé muy bien qué es Facebook. Creo que es una red de pornografía por internet.

-Usted es músico y sabe que cierto rock ha dado su misma pelea contra la religión. ¿Qué cruces ve entre literatura y música al respecto?

-Detesto el rock. A mí lo que me gusta son los boleros, el tango, las milongas, las rancheras... Música de viejitos. En cuanto a la literatura, es un arte menor comparada con la música.

La furia

Vallejo no tiene esperanzas en la literatura. Para él todo ha terminado. Su entusiasmo lo perdió hace mucho. Hoy, dice, escribe por molestar. Se propone hacer libros sin ofensas y le sale todo lo contrario: un catálogo de diatribas. A Vallejo le interesan más los músicos. Podría hablar horas y horas de Mozart, de Schubert o de Mahler. No podría, dice, hacer lo mismo con los escritores. Con el cine le pasa igual: Vallejo dirigió tres largometrajes entre 1977 y 1981, pero ahora todo lo que puede decir sobre el tema se traduce en un par de frases: "Me desilusioné del cine, pienso que es un lenguaje muy menor al lado de la literatura. No creo que ni siquiera sea un arte. Es un embeleco del siglo XX que está durando más de la cuenta".

Vallejo es un señor de muy buenos modales y lengua venenosa. No por nada durante los últimos años se ha jugado por la causa anticlerical, por una cruzada contra la Iglesia Católica y el cristianismo sin concesiones.

Vallejo enjuicia con mano firme a personajes tan variados como Sarkozy ("Un niño hiperquinético con ladillas en el culo") o Ronald Reagan ("Y con el mal de Alzheimer, que fue el que le borró de la memoria la infinidad de libros que había leído: ni uno").

-¿Se siente acompañado por otros autores en este camino?

-Parece que Saramago escribió recientemente otro que se le suma al mío, Caín.

-En Chile mucha gente está pasmada por las denuncias a sacerdotes abusadores de niños. ¿Le sorprende la sorpresa de esos muchos?

-No, los tartufos son así. ¿Por qué no se sorprenden más bien de la historia criminal del cristianismo? De las siete cruzadas que arrasaron la Tierra Santa... De las cruzadas contra los albigenses, los camisards, los begardos, que eran cristianos... De los quinientos años de la Inquisición torturando y quemando gente viva... De la destrucción a sangre y fuego y cruz de las civilizaciones indígenas tras el descubrimiento de América.

-Con tanta furia, da la impresión de que todo a usted le sale de un tirón. ¿Cuánto corrige sus textos?

-No corrijo ni releo lo que escribo. Las pruebas sí, pero buscando erratas. Y si al leerlas encuentro contradicciones o repeticiones en lo que he escrito, así las dejo. Escribo de un tirón, aunque para decidirme a empezar un nuevo libro me puedo tardar años.

-¿Es verdad que ésta será su última novela? Anunció dejarlo por escrito ante notario y que lo multaran de no ser así.

-Desafortunadamente no lo voy a poder cumplir. Se me acaba de ocurrir otro libro, que se va a llamar Manualito de sexología. Al alcance del buen cristiano. Así, en dos líneas.

* Escritor. Autor de "Quemar un pueblo".

« Anterior | 1 | 2

Comenta

Quedan 500 caracteres

¿Quieres debatir?
Ingresa aquí. Sí no tiene cuenta aún, registrate.

Las opiniones vertidas aquí representan el pensamiento de quienes las emiten y no necesariamente representan la opinión de Qué Pasa.

¿Quieres comentar? Inscríbete, es gratis. Si ya eres miembro, Ingresa.

No hay comentarios en este momento

Edición impresa

N° 2073, 31 de diciembre de 2010

Los datos entregados son de exclusiva responsabilidad de quien los emite. Los comentarios enviados están sujetos a los criterios editoriales de Qué Pasa.

Se prohíbe expresamente la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento de Consorcio Periodístico de Chile S.A.