Por: Ana María Sanhueza
Lejos de la discreción de antaño, los narcos chilenos se han sumado a las costumbres de sus pares en México o Colombia: la ostentación de los lujos conseguidos gracias a la droga. Autos caros, jacuzzis, joyas y hasta zoológicos caseros han levantado las sospechas de fiscales y policías que hoy los acusan. Así ocurrió, por ejemplo, con Los Carejarro -cuya fortuna es estimada en un millón de dólares-, quienes este martes enfrentarán el juicio oral en su contra.
Alejandro Cavieres, alias El Carejarro, y su esposa Clara Tobar, tenían $ 25 millones en joyas de oro, entre ellas decenas de aros, anillos y collares. En total, las alhajas de la pareja corresponden a 1 kilo en oro.
Cuando este martes 22 se inicie el juicio oral contra Los Carejarro, una gruesa cadena de oro -que apenas cabe en una mano y que tiene un colgante con las caras de tres niños- será una de las centenas de pruebas que el Ministerio Público presentará para demostrar que Alejandro Cavieres Alarcón -alias Cara de Jarro, Jano, Naringa y Cabezón- compró bienes con dineros provenientes del tráfico de drogas.
El enorme collar -avaluado en $ 8 millones, sólo porque está muy usado- es apenas una muestra de la colección de joyas que Cavieres y su mujer, Clara de las Nieves Tobar, juntaron hasta que cayeron detenidos en junio de 2008. Un kilo de oro en cadenas, pulseras, anillos y aros fue lo que Antinarcóticos de la PDI encontró cuando allanó su residencia en la población La Victoria. En total, unos $ 25 millones en joyas. Los diseños son estrafalarios y compiten perfecto con el estilo de Marcelo Gaete Bolados, jefe de otra banda: el Clan Gaete.
Entre los anillos de Cavieres hay uno que es una cabeza de león de oro con piedras rosadas en sus ojos y nariz. También atesoraba pulseras con su nombre y gruesos anillos dorados. "La ostentación siempre es un elemento importante en las investigaciones por narcotráfico. En el fondo, evidencia el nivel de desarrollo en que está una organización: mientras más desarrollada, mayor ostentación y lujo", dice el jefe de la Fiscalía Antinarcóticos de la Fiscalía Regional Metropolitana Sur, Héctor Barros, quien ha investigado a ambas bandas.
El fiscal Barros calcula que Los Carejarro amasaron con su "negocio" una cifra "cercana al millón de dólares", entre vehículos, propiedades, caballos de carrera y otros bienes. Tanto efectivo tenían, que poco antes que los 22 miembros de la banda fueran detenidos, Alejandro Cavieres invitó a gran parte del grupo, además de algunos vecinos, a unas vacaciones de lujo: un mes con todos los gastos pagados en la Carretera Austral, a bordo de tres de sus decenas de camionetas último modelo. Según la investigación, aquella "gira" por el sur tuvo un costo cercano a los $ 52 millones.
Los viajes en caravana dentro de Chile son usuales en las bandas de narcos: son muy pocos los que pueden salir del país sin ser apresados en el aeropuerto por algún proceso pendiente. Antes de que fueran detenidos en noviembre pasado -con más de 200 kilos de droga avaluados en $ 573 millones-, Los Ciprianos se fueron dos meses de vacaciones a Cartagena, rodeados de invitados.
Esa "generosidad", sin embargo, la policía la atribuye más bien a una estrategia. Según el comisario de la Brigada Antinarcóticos de la PDI, Harold Mc Kay -quien ha investigado la mayoría de las bandas-, "es la manera en que generan lealtades con el ciudadano común". Como lo hizo Alejandro Cavieres: compró un telón y un proyector, que instalaba en su pasaje cada vez que jugaba Colo Colo.
El 11 de abril de 2008, el líder del clan de Los Gaete hizo su entrada triunfal a la parrillada El Novillero, acompañado de una mujer de pantalón y chaqueta de cuero negro. Él, rodeado de tres guardaespaldas, iba de traje, con el vestón sobre los hombros y, según testigos, en la corbata enganchó un prendedor de oro en forma de pistola. Era la medianoche y lo esperaban allí más de 100 invitados. Pocos días antes, desde la cárcel de Los Andes, donde terminaba de cumplir una condena de 10 años, redactó para sus cercanos la siguiente tarjeta: "Marcelo Gaete Bolados tiene el agrado de invitar al señor o señora con motivo de celebrar junto a mi familia y amigos, mi ansiada y preciada libertad. El suscrito agradece desde ya su asistencia, la que permitirá un momento grato y de alegría".
Esa noche, Gaete desembolsó $5,1 millones, que pagó en efectivo. Primero abonó 2 millones y el resto lo mandó a traer desde su camioneta en una bolsa repleta de billetes. Cuando los investigadores reconstruyeron la velada, supieron que los comensales pedían a los mozos "lo más caro de la carta". Un testigo recuerda que consumían "tragos de alto valor y platos muy exclusivos, como whisky Chivas Regal de 12 años, amaretto y vinos de los más caros. También muchas bebidas energéticas Red Bull".
La fiesta terminó cerca de las 3 de la madrugada, cuando Gaete chasqueó los dedos para que sus invitados se subieran a las camionetas que contrató para la ocasión. Según el fiscal Barros, también habría regalado joyas y vestidos a las mujeres.
No fue su único festín. En los 10 días que estuvo en libertad antes de caer preso por drogas -la audiencia de preparación del juicio oral contra el grupo será el 2 de agosto-, Gaete celebró todo lo que pudo. Una conversación entre José Castillo Figueroa, miembro de la banda, y un tal Gancho revela cuánto disfrutaron esa semana. "Me curé como tres días. Tomamos whisky, ron, puros copetes, cul... ¿sabís cuánto nos queda de copete? (...) Dos millones 8. Nos queda copete, lo tenimos guardado (sic). Puro whisky bacán Ballantine's, caja azul, pura etiqueta cul... Hermano, toma el de 12 años no más. El de 18 quema por dentro y el de 12 es un manjar".
Tanto celebraron, que en una de las fiestas en su parcela, Gaete fue a parar intoxicado a la posta. La Fiscalía Metropolitana Sur le incautó a la banda más de 800 botellas de alcohol, que no alcanzaron a beberse. Eso incluía, entre otros, 120 botellas de champaña; 151 de whisky; 150 de vino; 168 latas de cerveza y 72 de pisco sour.
1 | 2 | 3 | Siguiente »
¿Quieres comentar? Inscríbete, es gratis. Si ya eres miembro, Ingresa.
por: Andrew Chernin, Ceina Iberti, Francisca Jara y Ana María Sanhueza
Comentarios 0
por: Andrew Chernin*
Comentarios 0
por: José Antonio Vargas
Comentarios 0
por: Daniel Matamala
Comentarios 0
por: Andrés Azócar*
Comentarios 0
por: Edmundo Paz Soldán*
Comentarios 0
por: Ana María Sanhueza
Comentarios 0
por: Benito Baranda*
Comentarios 0
por: Javier Sanfeliú, Sergio Fortuño y Beto Cuevas *
Comentarios 0
por: Óscar Contardo*
Comentarios 0
por: Enrique García*
Comentarios 0
por: Álvaro Bisama*
Comentarios 0
Los datos entregados son de exclusiva responsabilidad de quien los emite. Los comentarios enviados están sujetos a los criterios editoriales de Qué Pasa.
Se prohíbe expresamente la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento de Consorcio Periodístico de Chile S.A.