Bienvenido Bicentenario. En este reportaje especial, cómo éramos y cómo somos hoy. Política, economía, sociedad, cultura. Los cambios sociales y demográficos. Las nuevas costumbres y las que murieron. Una radiografía del salto entre dos siglos.
Fotografía: José Miguel Méndez
"Nací a 30 kilómetros de Chillán, en Portezuelo, el 24 de agosto de 1910. Y aunque he tenido dos enfermedades complicadas, los doctores dicen que me queda pila para, por lo menos, 10 años más".
"De chica trabajé en el campo, recogiendo cosechas y tirando los bueyes del arado. Nunca supe lo que era tener juguetes y ahora, cuando veo a mis 12 bisnietos jugar con sus consolas, me pongo nerviosa. Fui sólo tres años a la escuela, porque no tuve los medios para seguir estudiando".
"A los 17 años me vine a Santiago, como empleada puertas adentro de una familia católica. Eran buenos patrones, pero me cuidaban mucho y no me dejaban salir a la calle. Aun así, iba a las fiestas que se hacían en la Alameda de las Delicias y en la laguna de la Quinta Normal".
"La primera vez que voté fue por obligación, a fines de los 50. Nunca me interesó la política y, hasta hoy, sigo votando porque debo y no porque quiero".
"El hombre llegó a la Luna y yo ni me enteré. No tenía televisión y la radio sólo informaba noticias del país. Ahora, tampoco me interesa saber mucho. Mientras no me falte ni a mí ni a los míos, me da lo mismo quién gobierne".
"Me casé a los 32 años y mi marido murió a los siete de matrimonio. Él tenía nueve años menos que yo, estaba muy joven para irse. Me dejó con cinco hijos ya criados pero con una sensación de soledad muy grande".
"Nunca me he subido a los buses del Transantiago y no me interesa. Yo tomaba las liebres. Un día, camino a mi casa en La Reina, se subió una señora y se sentó al lado mío. Llevaba una guitarra y como yo se la miraba mucho me preguntó si tocaba. 'No', le respondí, 'sólo escucho a la Violeta Parra'. Sonrió y me dijo que ella era la famosa folclorista que escuchaba en mi campo natal. Cantamos juntas muchas veces. No creo que esas cosas pasen ahora. Los famosos no andan en las micros".
"La primera vez que estuve frente a algo tecnológico fue cuando conocí el teléfono. Era una cosa fea y rara que colgaba de la pared de mis patrones. Un día sonó y me asusté. Me pasó lo mismo con el televisor. Mejor, en todo caso. Lo único que muestra son mujeres bailando casi desnudas".
"Ahora, cuando salgo a la calle, me pierdo. No entiendo de dónde salen tantos autos y por qué la gente pasa sin saludarse. A mí me criaron de otra forma, con respeto y más cercanía. Han sido muchas las cosas que han cambiado en estos últimos cien años. Y yo me quedo con el Chile de antes, ése en el que la política importaba poco y no dividía, la gente se quería más y todo era simple. Ese Chile donde nadie tenía mucho, pero se compartía todo. Ése me gusta a mí".
Investigación y textos: Ceina Iberti, Camila Bonilla, Natalia Cabrera, Alejandra Cooper, Andrea Fazio, Valentina Grimberg, Víctor Ruiz. // Fotografías: Archivo Fotográfico Biblioteca Nacional, Centro Nacional de Patrimonio Histórico y Centro de Documentación de Copesa.
¿Quieres comentar? Inscríbete, es gratis. Si ya eres miembro, Ingresa.
por: Paulo Ramírez
Comentarios 0
por: Claudia Farfán M.
Comentarios 0
por: María José López
Comentarios 0
por: Francisca Jara V.
Comentarios 0
por: Andrés Gomberoff S.*
Comentarios 0
por: César Barros*
Comentarios 1
por: Marcelo Contreras
Comentarios 0
por: Álvaro Bisama*
Comentarios 0
por: Axel Christensen*
Comentarios 0
por: Antonio Díaz Oliva
Comentarios 0
por: Andrew Chernin
Comentarios 0
Los datos entregados son de exclusiva responsabilidad de quien los emite. Los comentarios enviados están sujetos a los criterios editoriales de Qué Pasa.
Se prohíbe expresamente la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento de Consorcio Periodístico de Chile S.A.