Fotografía: Felipe González
La gira, en junio del 2009, de Piñera por Europa, escoltado por los senadores Andrés Allamand y Andrés Chadwick, marcó un importante hito en la campaña presidencial de la derecha. La reunión con Nicolas Sarkozy dejó muy entusiasmado al candidato. Allamand también quedó impresionado con la impronta del mandatario galo. Ambos tomaron nota de los consejos sobre la conformación del gabinete, de la relación con los sindicatos e incluso de las reflexiones del líder francés sobre su estadía en el poder.
Pero los rostros felices de las fotos en el Palacio del Elíseo y en las calles del Viejo Continente, que inundaron la prensa, durarían poco.
Inspirados en una iniciativa gala a favor de los gays, Allamand junto a Chadwick comenzaron a trabajar en un escrito que proponía regular las uniones de hecho, incluidas las de los homosexuales. Hasta ahí, tenían la venia del actual jefe de Estado, que se había mostrado abierto a dar espacio a ese debate. Pero el 11 de octubre del 2009 se generó un fuerte impasse: los senadores hicieron público el documento conocido como Acuerdo de Vida en Común. Fuentes del piñerismo señalan que él entonces presidenciable no esperaba que el documento se filtrara a la prensa. No estaba previsto. "El afán de protagonismo de Allamand terminó empañando el buen momento por el que pasaban las relaciones entre ambos", aseguran.
Piñera inició su segunda campaña presidencial de forma improvisada y sin el apoyo formal de la UDI. A ella se sumó su antiguo amigo, Andrés Allamand, quien decidió dejar en el olvido lo que él consideró como falta de respaldo, por parte de Piñera, en su frustrada carrera senatorial de 1997. Esa derrota terminó en la famoso libro La Travesía del Desierto y el autoexilio en Washington.
En esos tiempos, de análisis y proyecciones, el aporte y experiencia del parlamentario fueron vitales.
En forma casi paralela, en marzo del 2009, Piñera puso a Marcela Cubillos, diputada UDI y pareja de Allamand, en la primera línea del comando. Algunos sostienen que casi a un nivel equivalente al del jefe de la campaña, Rodrigo Hinzpeter. Inicialmente, le entregó una amplia oficina y la ungió como vocera de su candidatura. De hecho, era mencionada como una de las cartas seguras para la Secretaría General de Gobierno.
Pero la época de esplendor de la dupla Allamand-Piñera no duró mucho. A medida que se profesionalizó el comando, de acuerdo a fuentes de derecha, el senador perdió su espacio e influencia. "Andrés estaba ocupado en su circunscripción y en el Senado y se necesitaba gente que trabajara full time. Además, Allamand es muy bueno para las teorías y análisis, y Piñera sabía que sólo el pragmatismo, los hechos y soluciones lo harían ganar. Así que dejó de escucharlo con tanta intensidad", dicen dichas fuentes.
Cubillos no tenía restricciones de tiempo: decidió no repostularse a la Cámara para instalarse en el comando de Apoquindo. Pero fuentes del actual gobierno señalan que la apuesta no dio los resultados esperados. "Su relación con Hinzpeter nunca fue buena. Las diferencias y roces fueron en aumento y finalmente en diciembre se fue del comando", sentencian.
Aunque la ruptura era irreversible, se ideó una salida "elegante" para la entonces parlamentaria: se fue a trabajar en el área de contenidos, al piso 18 de Apoquindo 3000, pero quedó marginada del cuartel general.
Pero fuentes del actual gobierno señalan que la apuesta por Marcela Cubillos no dio los resultados esperados. "Su relación con Hinzpeter nunca fue buena. Las diferencias y roces fueron en aumento y finalmente en diciembre se fue del comando", sentencian.
Según cercanos a Cubillos, la entonces diputada por Providencia no estaba de acuerdo con el modus operandi del comando y así lo hizo ver. Había fricciones por el manejo comunicacional, por ejemplo. Esas mismas fuentes esgrimen que Cubillos nunca dejó de tener línea directa con el hoy presidente, al punto que se instaló en la oficina contigua a su despacho privado.
Cercanos a Piñera aseguran que, más allá de las versiones e interpretaciones, Allamand y Cubillos perdieron poder en forma progresiva y fueron desplazados del centro neurálgico del piñerismo.
"Rodrigo Hinzpeter se había convertido en el hombre de confianza del entonces candidato y en ese terreno no había espacio político para Allamand", explican. Eso se comenzó a percibir cada vez con más claridad en el comando: dos buques no cabían en ese espacio y todo indicaba -por los signos que daba Piñera- que Hinzpeter y su equipo eran los elegidos.
Sólo horas después de su triunfo en segunda vuelta, Piñera disolvió el comité estratégico de la campaña y concentró el trabajo en el equipo de instalación, compuesto por Miguel Flores, Cristián Larroulet y María Luisa Brahm. Allamand se mostró sorprendido ante la abrupta decisión: no estaba de acuerdo con que personas que habían estado en la primera línea de la candidatura no tuviesen voz en las decisiones sobre el gabinete.
Más sorprendido y molesto se mostró cuando el fin de semana anterior al nombramiento del gabinete, se enteró de que no sería canciller: por ahora no formaría parte de las decisiones de la era Piñera.
Allamand lanzó toda la artillería en un intento desesperado por revertir la situación y tener protagonismo. El 14 de febrero criticó -en una entrevista de El Mercurio- al presidente electo y dijo que "sería grave creer que los partidos están para ganar las elecciones y los ejecutivos para gobernar".
Luego de eso calló. No dio más entrevistas. No fue rostro del arribo de la centroderecha a La Moneda, y por estos días su ausencia tenía un tufillo a otra travesía en el desierto. Hasta que el fin de semana se supo de su nuevo libro, que muchos interpretan como el primer párrafo de un nuevo capítulo en la historia política de Allamand.
« Anterior | 1 | 2
¿Quieres comentar? Inscríbete, es gratis. Si ya eres miembro, Ingresa.
por: Paulo Ramírez
Comentarios 0
por: Claudia Farfán M.
Comentarios 0
por: María José López
Comentarios 0
por: Francisca Jara V.
Comentarios 0
por: Andrés Gomberoff S.*
Comentarios 0
por: César Barros*
Comentarios 1
por: Marcelo Contreras
Comentarios 0
por: Álvaro Bisama*
Comentarios 0
por: Axel Christensen*
Comentarios 0
por: Antonio Díaz Oliva
Comentarios 0
por: Andrew Chernin
Comentarios 0
Los datos entregados son de exclusiva responsabilidad de quien los emite. Los comentarios enviados están sujetos a los criterios editoriales de Qué Pasa.
Se prohíbe expresamente la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento de Consorcio Periodístico de Chile S.A.