Mediacenter « »

Ingresa | Inscríbete

| Cerrar sesión

  1. Agrandar
  2. Agrandar
  3. Imprimir Imprimir

"Nombrar a Lavín fue comprarse un problema"

Por: Michelle Chapochnick

David Gallagher, analista del CEP y socio de Asset Chile, pasa revista al presidente electo y su gabinete. Advierte que fue un error nombrar a un conservador en Educación y que la inclusión de Ravinet fue prematura. Sobre la agenda económica, dice que debería incorporar la privatización de Codelco y el aumento del impuesto a los combustibles. ¿Y qué opina de Bachelet?: "Un gobierno razonable, pero no un gran gobierno".

  • Fecha: 27 02 2010
  • Sección: Política
  • Comentarios: 1

Fotografía: José Miguel Méndez

En la sala principal del departamento de David Gallagher (65) en Américo Vespucio destacan los muebles de estilo, adornos de todas las nacionalidades imaginables y una foto suya junto a Ricardo Lagos. No es casualidad. Gallagher, analista del CEP y socio de Asset Chile, sólo dejó de votar por la derecha en las elecciones de 1999: esa vez  lo hizo por el candidato de la Concertación.

Este liberal de derecha, reconocido por su mente aguda y su bagaje cultural, no se sentaba desde hace dos meses a conversar largo para una entrevista. Y en ese lapso de tiempo, han pasado cosas: el bloque de gobierno perdió la elección presidencial, la centroderecha ganó y llegará a La Moneda después de más de 50 años de ausencia, se nombró a un nuevo gabinete que despertó críticas…  Gallagher se animó, entonces, a hablar del triunfo de Sebastián Piñera, de los aciertos y errores de su equipo de ministros y del futuro de Michelle Bachelet. Cuando opina, lo hace sin anestesia.

-Usted, el 2005, dijo que era difícil que la derecha ganara las elecciones presidenciales...

-Sí, incluso dije que podía ser difícil que la derecha ganara el 2009. Critiqué bastante a Piñera el 2005, porque hablaba todo el tiempo del humanismo cristiano para diferenciarse de Michelle Bachelet. No me parece que ésa sea una dicotomía que debiera discutirse en una elección. Además, la derecha tenía unas mochilas complicadas, como el tema de Pinochet. Y, al mismo tiempo, la Concertación tenía lo que se llamaba una mayoría cultural, que correspondía a dos de los antiguos tres tercios. Era muy difícil cambiar eso. Pero lo que hizo Piñera fue crear una derecha más moderna y la colocó como una verdadera centroderecha. Así logró conquistar a muchos de esa mayoría de chilenos que estaban en el centro, que son independientes y que no pertenecen necesariamente a ninguna de las dos coaliciones.

-Se ha sostenido que la Concertación perdió y no necesariamente fue Piñera el que ganó.

-Creo que Piñera ganó. Es cierto que la Concertación estaba muy dividida, tenía algunos candidatos presidenciales que iban por fuera y tenía su propio candidato que era poco ideal, porque en Chile el tema de la no-reelección sucesiva es una tremenda trampa para los políticos. Volver no funciona en un país que lo está pasando relativamente bien. Cuando la gente cree que el futuro tiende a ser mejor que el pasado, volver después de 10 años -como lo hizo Frei- es un desatino.

-Se ha dicho también que quizás el error fue colocar  a un democratacristiano como candidato.

-No me parece, pero sí pienso que fue un error que el democratacristiano decidiera posicionarse muy a la izquierda. Creo que sus asesores interpretaron equivocadamente que había una tendencia mundial contra el capitalismo y los mercados. Y convencieron a Frei de entrar a esa postura casi anticapitalista, antidinero. Ahora bien, decir que los asesores tienen la culpa… tampoco habla bien del asesorado.

Paños rojos y paños fríos

-Los partidos de derecha y otros actores políticos han criticado al gabinete. Dicen que una de sus falencias es ser muy técnico. ¿Está de acuerdo?

-Todos los miembros del gabinete son tremendamente inteligentes y han sido muy exitosos en sus rubros. Los valores de inteligencia y capacidad analítica son más importantes que la experiencia política, que no sé exactamente qué significa. En el fondo, las empresas son profundamente políticas: si estás a cargo de una fusión, hay mucho número, mucho cálculo, pero mucha más política. Y en la política es muy importante, además, que existan mentes frescas, que tengan una mirada de afuera de lo que es el mundo cerrado del profesional político.

"Creo, personalmente, que quizás fue prematuro que se incluyera a Ravinet en el gabinete. No sé si fue tan buena idea hacer tanto esfuerzo para incorporar a democratacristianos o concertacionistas al gobierno en esta pasada".

-Joaquín Lavín, al ser oficializado como nuevo ministro de Educación, era dueño de una universidad. Y el futuro canciller, Alfredo Moreno, se desempeñaba en una empresa con intereses en Argentina, Perú y Colombia... ¿Qué opina?

-Cuando se entra a una carrera nueva hay que reinventarse y no se sigue pensando en la empresa que se dejó. Si un dueño de empresa fuera a trabajar de ministro, eso sería complicado. Pero en el fondo se trata de ejecutivos top, que pueden haber tenido acciones minoritarias en las empresas donde se desempeñaban. Por otro lado, si yo fuera dueño de empresa, no me gustaría que gente que trabaja para mí se fuera al gobierno, porque estaría consciente de que podrían querer ser más papistas que el Papa y querer perjudicarme para demostrar que no tienen conflictos de intereses.

-Pero en su caso, Juan Carlos Jobet dejará Asset Chile para asumir como jefe de gabinete del futuro ministro del Interior. ¿Qué le provoca eso?

-Es una gran persona, por lo que es una pérdida terrible, pero por otro lado estoy muy contento  por él que esté ahí.

-Otro tema polémico fue no incluir parlamentarios entre los ministros. Muchos consideran que en el Congreso están los grandes políticos de la derecha. ¿Qué le pareció esa decisión de Piñera?

-Bien. Es muy importante que se muestren caras nuevas. Y sobre todo es un tema de ética democrática. Creo que está bien que la ley permita que un parlamentario deje el Congreso y se vaya al gobierno, porque podríamos estar en guerra y podría ser absolutamente necesario tener, por ejemplo, a tal senador como ministro del Interior o de Defensa. Esa posibilidad como último recurso me parece legítima, pero que se use con liviandad me parece ilegítimo.

1 | 2 | 3 | Siguiente »

Comenta

Quedan 500 caracteres

¿Quieres debatir?
Ingresa aquí. Sí no tiene cuenta aún, registrate.

Las opiniones vertidas aquí representan el pensamiento de quienes las emiten y no necesariamente representan la opinión de Qué Pasa.

¿Quieres comentar? Inscríbete, es gratis. Si ya eres miembro, Ingresa.

Comentarios recibidos

Los datos entregados son de exclusiva responsabilidad de quien los emite. Los comentarios enviados están sujetos a los criterios editoriales de Qué Pasa.

Se prohíbe expresamente la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento de Consorcio Periodístico de Chile S.A.