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"Hasta aquí con Piñera, cero problema"

  • Fecha: 07 11 2009
  • Sección: Política
  • Comentarios: 2

Fotografía: Nicolás Abalo

-¿Es correcto que un candidato a la presidencia tenga un medio de comunicación? Arturo Fontaine y Lucas Sierra piensan que no.

-Primera vez que se da. Lo que sería incorrecto es que el propietario utilizara su medio para su campaña. Con Piñera hasta aquí, cero problema.

-CHV y Mega dedican más tiempo a la crónica roja. Eso es un elemento de campaña para la oposición.

-Y Canal 13 también. Esto lo puedo responder sin ningún complejo. En los noticieros todos tocamos más o menos los mismos temas, titulamos de la misma forma. Creo que las noticias de seguridad y delincuencia son características de la vida moderna. Nadie puede hacerse el leso. Casi todas las familias chilenas han sido víctimas de violencia o delincuencia de alguna u otra manera. No podemos dejar de mostrarlo en los noticieros. Hay ciertos temas que la elite no quiere ver, pero eso es problema de ellos. Ningún canal tiene el poder de instalar un tema y hacerlo permanecer en la agenda. No somos tan poderosos.

-Me imagino que esa elite concertacionista no ve con buenos ojos que quien fuera un artífice de la vuelta a la democracia hoy trabaje con el candidato de la derecha.

-Esto ha sido circunstancial, el dueño podría haber sido otro. Y me alegro que sea él, porque ha sido un muy buen dueño. Desde el punto de vista empresarial, administrativo, no hemos tenido problemas. Y sí, por supuesto que complica que te señalen con el dedo. Pero que gente ignorante y malintencionada me trate de traidor me da lo mismo. Lo que uno tiene es su conciencia, avalada por un profesionalismo a toda prueba, la misma conciencia y el mismo profesionalismo que tuve en TVN.

-En términos personales ¿sería más fácil si Piñera no fuera el dueño?

-No lo sé. No puedo especular. Como dicen por ahí, si mi abuelita tuviera ruedas sería tren... La propiedad de Piñera ha sido muy interesante y de gran apoyo para el desarrollo de este canal. Eso me tiene muy tranquilo y muy contento en términos de números: la credibilidad y el rating han crecido tanto como los resultados económicos. Piñera ha tenido un gran respeto por velar por los que trabajamos acá. Yo conozco dueños que sin ser políticos, y menos candidatos a la presidencia, influyen en sus medios.

-¿Por qué a CHV le está yendo bien?

-Hemos procurado -y creo que nos ha dado resultado- tener una relación directa y transparente con las audiencias. También destaco nuestra capacidad de desarrollar productos de TV exitosos. CHV es un medio que compite mano a mano, todos los días, con los mejores canales de Chile. Y en varios horarios somos favoritos. Estamos logrando lo que un canal generalista tiene como misión: ser abiertos, diversos, pluralistas, multigénero. Las noticias son un tremendo pilar, pero no es lo único. Tampoco es menor que CHV tenga ya por diez años el único programa político estable de la televisión chilena, transmitido en horario prime de día domingo. Esto también es cultura. 

-Cómo recibe la crítica de cierta elite que dice que la TV sólo crea basura y no asume su responsabilidad con la cultura.

-Ése es un discurso fácil de decir, pero complejo de administrar. La TV iluminista es un fenómeno en decadencia en todo el mundo. No existe en la BBC, ni en la TV alemana y, por cierto, tampoco en Chile. La TV se ha vuelto más democrática y dialéctica con la audiencia. Es una relación lo más equilibrada posible entre oferta y demanda. Y esto no significa que no se puedan transmitir valores, como, por ejemplo, la solidaridad con la Teletón -aunque sea obvio- o servicio público con la franja política.

-Los han acusado de buscar mañosamente el rating. Por ejemplo, usando los rostros de la competencia para generar escándalos.

-Tenemos derecho de hacer escrutinio de la gente pública. En todo caso, las críticas me importan y las escucho con mucha atención, porque generan debate en el canal.

Creo que las noticias de seguridad y delincuencia son características de la vida moderna. Nadie puede hacerse el leso. Hay ciertos temas que la elite no quiere ver, pero eso es problema de ellos.

-¿CHV hace TV al límite, básicamente con productos centrados en la farándula?

-Simplemente pretendemos hacer una TV distinta, un complemento a la diversidad programática que existe en el país. Y que ésta sea del gusto del público. Eso nos deja tranquilos, porque crecemos año a año. Además, tratamos de hacer una competencia lo más leal posible. Evidentemente no consideramos todo lo que se dice de nosotros, pero si nos equivocamos, lo reconocemos abiertamente. Eso sí: defendemos el derecho de poder desarrollar los formatos que nos parezcan necesarios.

-¿Qué le parece la posición del Consejo Nacional de TV (CNTV), que muchas veces ha multado a CHV?

-No creo que exista un país que no cuente con un organismo de este tipo y lo respetamos. Sólo digo que el Estado no debería ser el único ente capaz de regular la TV. Creo mucho en la autorregulación, en la responsabilidad de las familias y de la sociedad organizada. Y también en las críticas de la prensa. No me parece que sólo el CNTV sea el que deba ejercer este control. Y mientras exista menos control y más orientación, mejor.

-La competencia con TVN es muy dura, se pegan bastante. ¿A qué se debe?

-Es parte del efecto de las telecomunicaciones y de una industria altamente competitiva y transparente. Cada tres meses todos publicamos balances y ratings… Y eso de pegarnos con otro canal, es circunstancial, casi anecdótico. La competencia es fuerte con todos los canales.

-Pero incluso Vicente Sabatini se fue de TVN hablando en contra de su ex jefe.

-Esa es una situación particular entre ellos y que venía de antes de que lo contratáramos. Lo importante es que Vicente está muy cómodo con nosotros preparando proyectos.

-¿Pero la competencia con el líder es más atractiva?

-Con todos tenemos algo en qué competir. Salvo el gran fenómeno de Elisa, la diferencia de números entre los cuatro canales es poca y cada día se parece más a la competencia de la TV norteamericana o la española, en donde hay géneros y franjas horarias con más éxito que otras. Esto habla de una competencia activa y muy pareja.

-¿Y cómo ve la competencia del cable, que está incrementando sus ingresos publicitarios?

-Queremos que se nos reconozca que somos dueños y propietarios de nuestros contenidos y, además, que seamos capaces de negociar nuestra participación en el negocio. Porque es curioso que el 60% o más de la gente ve la TV abierta por el cable y que ellos cobren por eso. No le veo lógica.

-¿El cable tiene menos obligaciones?

-Sí. Y la pregunta que uno se hace es por qué sólo la televisión abierta es objeto de obligaciones públicas -como la franja electoral -mientras su competencia objetiva (43% de los chilenos está conectado a la televisión de pago) no las tiene. Este tema no debiera estar fuera de la discusión parlamentaria acerca de la nueva regulación de la TV.

-De los desafíos que ven como industria ¿cuáles son los más complejos: los altos costos o la pérdida de audiencia joven?

-La pérdida de audiencia joven va más allá de la TV digital, porque esos desafíos son permanentes. Y evidentemente los costos de producción son muy altos, pero estamos preparados. Afortunadamente somos un canal con una performance de gestión muy buena, que permite enfrentar los desafíos futuros con cierta tranquilidad.

* Director de la Escuela de Periodismo de la UDP.

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