1965: En su esplendor como ministra de Educación, cargo que ocupó por 25 años.
El 9 de octubre, Margot Honecker sale del condominio vestida de sport. Con un pantalón blanco -el color que más usa- y una polera a rayas de tonos café. Una vecina le ofrece llevarla en auto, pero ella desiste en forma cordial. Agradece su gesto, sin embargo, le advierte que va muy cerca. Y parte caminando.
Su vida en Chile no sólo es tranquila, sino también parece austera. Sus amigos en el PC dicen que recibe del Estado alemán una pensión mensual cercana a los $400 mil, pues nunca le reconocieron su trayectoria como ministra para efectos de su previsión.
La casa que habita, avaluada en $110 millones aproximadamente, está a nombre de su hija, quien además tiene otra amplia vivienda en la comunidad de Castillo Velasco ubicada en Carlos Ossandón. Los más suspicaces no creen que la familia pueda justificar la compra de ambas casas con los montos que sólo reciben la viuda de Honecker y su hija. Ellos dan crédito a las versiones de la prensa alemana acerca de que habrían ingresado altas sumas de dinero a Chile. Ninguno de esos rumores se ha confirmado.
Todos los años, Margot Honecker viaja un mes a Cuba para un completo chequeo médico en un exclusivo centro asistencial para extranjeros. Todo es financiado por el gobierno de Raúl Castro, el cual además le reserva una casa oficial mientras dure su visita. En La Habana, su figura sigue respetándose por su pasado, aunque el trato deferente se explica también por la estrecha amistad que sostuvo con Vilma Espín, la fallecida señora de Raúl.
Todos los años, Margot Honecker viaja un mes a Cuba para un completo chequeo médico en un exclusivo centro asistencial para extranjeros. Todo es financiado por el gobierno de Raúl Castro, el cual además le reserva una casa oficial mientras dure su visita.
En Chile, su círculo más íntimo es mínimo. Además de su familia, están Irma Cáceres -viuda de Clodomiro Almeyda- y Luis Corvalán. El ex dirigente comunista dice que su amistad es de larga data y que se ven tres o cuatro veces al mes. Incluso, en su familia cuentan que no es raro ver a Margot Honecker lavar los platos después de almorzar. A esas reuniones, ella prefiere asistir acompañada de un intérprete, pues le resulta difícil expresarse con fluidez en español.
En su casa en La Reina, se conecta a internet. Especialmente en la mañana, para leer los diarios alemanes. También se mantiene en comunicación -vía correo electrónico- con antiguos compañeros de filas de la ex RDA. Aficionada a la lectura, en su escritorio además siempre dan vueltas algunos de los libros de su biblioteca. Sobre todo clásicos alemanes, como Goethe y Hermann Hesse.
Es una mujer que se preocupa de comer poco. Además, camina bastante y le gusta la natación: cuando visitaba a Corvalán en su casa de San Bernardo, donde él vivió hasta hace unos años, llevaba su traje de baño para nadar en la piscina. Todo eso la ha llevado a tener una buena salud. Y cuando hay problemas, visita al doctor José Miguel Puccio, quien se formó en la RDA y es también el médico personal de la presidenta Michelle Bachelet.
Margot Honecker poco después de llegar a Chile.
Mientras esta mañana del viernes 9 de octubre caminamos con ella por Carlos Silva Vildósola, le preguntamos si ha encontrado el libro que había prometido buscar. Se excusa diciendo que lo ha olvidado y que lo dejará en la portería el miércoles siguiente. Luego se despide con una sonrisa. Explica que está apurada.
-¿Por qué nunca ha querido dar una entrevista en los 17 años que lleva en Chile?
-Porque soy residente en este país. Soy alemana.
-¿Quiere decir que no puede?
-…
-Una última consulta. Hace 9 años usted reivindicó a la RDA en el libro de entrevistas con Luis Corvalán. Dijo que creía firmemente en el sistema socialista que existió en Alemania Oriental. ¿Hoy sigue pensando lo mismo?
-Mi pensamiento sigue vigente. Es actual.
El 7 de octubre pasado, Margot Honecker asistió a un encuentro para conmemorar los 60 años del nacimiento de la RDA. Frente a unas 25 personas -la mayoría profesionales del PC y el PS, muchos de los cuales vivieron su exilio en Alemania Oriental- ella leyó un discurso de tinte político, que incluso sorprendió a los asistentes. Ésta es su versión in extenso:
"Yo sé que hoy -por supuesto con un par de horas de diferencia a nosotros acá- se han reunido (en Alemania) muchos compañeros, científicos, profesores, trabajadores, para recordar a la República Democrática Alemana.
En estos momentos existe en Alemania una enorme campaña en contra de la RDA, en contra de la RDA socialista; no existe ningún show de televisión, ningún film, ningún noticiero en donde no se enlode con ahínco la RDA, pero no les ha resultado. El 50% de los alemanes del Este declaran: "Vivimos muy mal bajo el capitalismo, vivimos una hermosa época en nuestra RDA", y ellos pueden hacer lo que quieran, pero no es posible matar aquello, sino que, por el contrario, hoy más y más personas valoran lo que tenían en la RDA.
Y bien, no logramos prolongar los logros de esos 40 años. Y esos 40 años dejaron huellas, también en Alemania. Me alegro mucho de tener la oportunidad de compartir hoy aquí con compañeros.
Hace 60 años yo tenía 22 años, y con mis 22 años era yo la diputada más joven de la Cámara del Pueblo, la primera Cámara del Pueblo de la RDA. Y tuve la suerte de entregar al primer Presidente del Estado de Obreros y Campesinos, Wilhelm Pieck, las felicitaciones de la Juventud Alemana. En todos aquellos que queríamos una nueva Alemania, esas elecciones del primer Estado de Obreros y Campesinos que llevaron a Wilhelm Pieck a la presidencia fue una gran vivencia. Y todo aquello que logramos, todo lo logrado en esos 40 años, no se puede borrar ni negar, eso permanece no sólo en la memoria, sino que hoy hay mucha juventud que reflexiona al respecto y dice: 'debemos construir otra sociedad'; como fue aquel tiempo, y muchas preguntas más acerca de cómo era en la RDA.
Bien, no tenemos muchas probabilidades de dar respuestas, la prensa está en manos de los que tienen hoy el poder. Pero hay periódicos de izquierda. Existe, además del Partido Comunista Alemán, y junto a él, un Partido de Izquierda, Partido de Izquierda que con todo ha obtenido el 12% de los votos en las últimas elecciones. Obtener un 12% de los votos se traduce en dos millones de votantes más que en las elecciones anteriores. Este Partido de Izquierda es anticapitalista y contra la guerra. Por cierto, al interior de este partido existen diferentes corrientes y hoy es difícil saber cuál será su futuro camino, las luchas contra las desigualdades en Alemania, pero, a pesar de todo, ahí están las fuerzas de izquierda, se mueven, obtienen cada vez más votos, cada vez más adherentes.
Todos los grandes partidos, el Partido Social Demócrata Alemán (SPD), que debido a su política antisocial ha recibido la pérdida de un tercio de sus votantes; el partido más grande, el Partido Demócrata Cristiano (CDU), partido de la burguesía, ha perdido votantes y ahora gobierna en la coalición con el Partido Liberal (FDP), partido de los grandes empresarios, y con esto se puede esperar que en Alemania la cuesta seguirá difícil, no para la gran empresa, sino para la clase obrera, crecerá la cesantía, seguirán los recortes a los logros sociales. Pero nada de esto podrá borrar las buenas señales existentes.
De todos modos yo soy una optimista, siempre lo fui y lo seré".
« Anterior | 1 | 2 | 3
¿Quieres comentar? Inscríbete, es gratis. Si ya eres miembro, Ingresa.
por: Ana María Sanhueza, desde Iloca.
Comentarios 0
por: Andrew Chernin, desde Concepción
Comentarios 1
por: Patricio Jara*
Comentarios 0
Los datos entregados son de exclusiva responsabilidad de quien los emite. Los comentarios enviados están sujetos a los criterios editoriales de Qué Pasa.
Se prohíbe expresamente la reproducción o copia de los contenidos de este sitio sin el expreso consentimiento de Consorcio Periodístico de Chile S.A.