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El Richter de Angelini

Por: Antonieta de la Fuente y María José López

El terremoto remeció al conglomerado Copec. Las plantas de Celulosa Arauco y Constitución fueron prácticamente arrasadas. Dejar de producir le acarreará a la compañía pérdidas entre US$195 a US$200 millones, sólo en marzo. Y eso que aún no se tiene clara la real magnitud de los daños.

  • Fecha: 20 03 2010
  • Sección: Negocios
  • Comentarios: 3
Así quedó la planta de celulosa de Arauco en Constitución. Parte importante de las instalaciones fueron destruidas por el terremoto y el tsunami que afectaron la zona.

Así quedó la planta de celulosa de Arauco en Constitución. Parte importante de las instalaciones fueron destruidas por el terremoto y el tsunami que afectaron la zona.

24 horas antes del terremoto del 27 de febrero, el empresario Roberto Angelini estaba en la zona misma del epicentro. Pasaba sus últimos días de vacaciones en el campo de su mujer, Ana María Amadori, situado en Coelemu, un pequeño poblado costero de la provincia del Ñuble.

Todo marchaba bien. El negocio forestal mostraba signos de recuperación tras la crisis subprime. Pese a enfrentar un escenario complicado, Empresas Copec, holding del cual depende Arauco, terminaba el 2009 con cifras positivas y el nuevo año se vislumbraba como un ejercicio próspero para seguir consolidando su posición como la segunda productora mundial de celulosa.

Pero a las 3:34 de la madrugada de ese sábado, el prometedor escenario se vino literalmente abajo. Roberto Angelini dormía en su casa de San Damián cuando el terremoto azotó la tierra. No sospechaba que a esa misma hora comenzaba a desmoronarse el corazón de su empresa forestal: las plantas de Arauco y Constitución.

El empresario no perdió tiempo. Ese mismo sábado se comunicó con los principales ejecutivos de sus compañías para pedirles un informe detallado de los daños y de los empleados perjudicados.

Mientras tanto, en las oficinas de El Golf 150, las cabezas del conglomerado daban forma al comité de crisis, que hasta ahora es el que monitorea la situación en las zonas afectadas. El gerente de asuntos corporativos y comerciales, Charles Kimber, asumió la presidencia de este grupo, al que se integraron Matías Domeyko -gerente general de Arauco-, Álvaro Saavedra -gerente del área forestal- y Jorge Garnham -gerente de gestión corporativa-. A través de los siete teléfonos satelitales que poseen fueron de los primeros en tener contacto con el área de la catástrofe. Organizaron una conferencia telefónica ese mismo sábado a las 9 de la mañana y otra a las 5 de la tarde y luego aterrizaron en la zona gracias a la flota de 14 helicópteros con que cuenta la empresa. Así fue como se enteraron de que Arauco había sido una de las empresas más golpeadas por el terremoto y el posterior maremoto.

Aunque Roberto Angelini no ha estado en terreno, según una fuente de la empresa, tanto él como los directores del holding han monitoreado directamente todas las evaluaciones realizadas en las plantas industriales. "Cuando se enteró de la magnitud de los daños, quedó choqueado, impactado. Él está muy golpeado con todo lo que pasó", comenta un cercano al empresario.

Simulacro

A la hora del terremoto trabajaban en Constitución -planta que produce 350 mil toneladas y aporta el 11% de toda la celulosa de la compañía del grupo Angelini- cerca de 60 personas de un total de 500 que componen la plantilla. Era el turno de noche. En el aserradero Mutrún, en tanto, había 60 de las 146 personas que laboran habitualmente. Nadie salió herido. Estaban preparados: un mes antes realizaron un simulacro de maremoto que los entrenó para saber qué hacer y hacia dónde evacuar en caso de que el mar se desbordara.

"Cuando se enteró de la magnitud de los daños, quedó choqueado, impactado. Él está muy golpeado con todo lo que pasó", comenta un cercano a Roberto Angelini.

Pero no todos los empleados corrieron igual suerte. En la planta de manufactura de Cholguán murieron dos contratistas, mientras que en el aserradero de Horcones, en Arauco, falleció un trabajador. Además, otros tres empleados murieron por el derrumbe de sus casas.

Fue un golpe importante para la compañía. Charles Kimber dice que están prestándoles apoyo a todas las familias afectadas -de los fallecidos y los heridos- en temas médicos y de traslado de familiares.

La producción tampoco salió ilesa. Arauco es el mayor productor nacional de celulosa y el segundo del mundo. Cada año abastecen con 2,8 millones de toneladas al planeta. A los pocos días del terremoto, la empresa anunció que al menos durante marzo toda su producción de celulosa estaría paralizada. Esto implica dejar de elaborar unas 233 mil toneladas, con un costo para la compañía de entre US$ 195 y US$ 200 millones mensuales aproximadamente, lo que supera con creces los US$ 20 millones de pérdida que significó el cierre de la planta Valdivia, tras el conflicto por la muerte de los cisnes del río Cruces.

A todas luces, una de las mayores crisis que ha debido enfrentar el brazo forestal de Angelini, considerando que aún cuantifican la totalidad de los daños.

Aunque todavía no está definido cuándo las plantas volverán a operar, se estima que en abril podrían abrirse algunas. Las más resentidas, Arauco y Constitución -que equivalen al 36% de la producción total de Arauco, con 25% y 11% respectivamente-, podrían hacerlo en un plazo mayor. En el mercado se habla de hasta seis meses, pero al interior de la empresa vaticinan dos a tres meses. De todas formas, las reparaciones de las plantas y los costos por dejar de producir serán cubiertos por los múltiples seguros que tiene Arauco.

Agua salada

La planta Constitución es la más dañada. No sólo el terremoto afectó sus instalaciones: el tsunami anegó sus bodegas y maquinarias con barro y escombros. Todavía la empresa no ha podido sacar el lodo y evaluar con exactitud la magnitud de los perjuicios.

"El agua de mar entró derechamente a la planta, pero el parque en altura que teníamos en la Costanera y los galpones de madera apilada sirvieron para amortiguar la fuerza de la ola. Hay agua dentro de la planta, pero se nota que no entró con la fuerza destructiva con que sí lo hizo en otros lugares", explica Andrés Morán, subgerente de asuntos públicos de Arauco.

Un tema no menor es que la salinidad del agua corroe las máquinas e infraestructura esencial. Hasta ahora se han detectado daños en los equipos eléctricos. Por ello, los ingenieros de las empresas proveedoras de las maquinarias -como Metso- llegaron a Chile para evaluar los daños y entregar asesoría. En todo caso, la compañía descarta de plano trasladar las instalaciones de Constitución a un lugar más alto. "Es imposible cambiarnos de lugar porque las plantas equivalen a 5 cuadras aproximadamente", explica Kimber.

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