Por: Andrew Chernin
La carretera puede ser un lugar solitario. Sobre todo cuando el motivo por el que uno está ahí es laboral. Porque muchas veces los viajes de trabajo y las salidas a terreno suelen ser repentinos. Puede pasar, por ejemplo, que el jefe te llame un domingo a la hora de almuerzo para decirte que en cinco horas más tienes que salir a un lugar que no conoces. Y del que nada sabes. Para ese tipo de viajero urgente, el diseñador alemán Cornelius Comanns creó esta pequeña casa rodante: se llama Bufalino y cuenta con una cama, dos asientos, espacio para cocinar, lavabo, estanque de agua y un pequeño refrigerador.
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